Un estudio realizado en las ciudades de Riohacha, Buenaventura y Cartagena asegura que ellas tienen que afrontar principalmente la inasistencia alimentaria y la retención de documentos.

 

Las mujeres en Colombia también son víctimas de la violencia económica y patrimonial, una forma de agresión de la poco se habla y que ha sido invisibilizada también por los problemas de acceso a la justicia. Este miércoles, en el marco del Día de la Mujer, se llevó a cabo en la Universidad de La Salle de Bogotá el foro “Derechos Económicos de las Mujeres, Retos y Desafíos”, en el que se habló de esta problemática y se presentó un estudio realizado en tres ciudades del país.

 

De acuerdo con los hallazgos, en Riohacha, Buenaventura y Cartagena la población femenina debe afrontar principalmente cuatro formas de violencia: La negación de la manutención o cuota alimentaria a la mujer, la negación de los bienes adquiridos durante la unión conyugal o marital de hecho (incluso ocultar bienes), el desconocimiento del salario justo por el trabajo realizado, y la retención de los documentos personales y de identificación de la mujer como visas y pasaportes.

 

La violencia económica consiste precisamente en abusar económicamente, tener un control abusivo de las finanzas o castigar monetariamente a las mujeres. La Corte Constitucional se pronunció sobre esto el año pasado, y aseguró que el hombre utiliza su poder económico para controlar las decisiones y los proyectos de vida de su pareja.

 

“Es una forma de violencia donde el abusador controla todo lo que ingresa al patrimonio común, sin importarle quién lo haya ganado. Manipula el dinero, dirige y normalmente en él radica la titularidad de todos los bienes. Aunque esta violencia también se presenta en espacios públicos, es en el ámbito privado donde se hacen más evidentes sus efectos”, aseveró el documento.

 

Sumada a esta problemática, en Buenaventura la violencia contra ellas “sale del ámbito de la familia y se agudiza con la extorsión por parte de actores armados, a mujeres emprendedoras que han logrado pequeños negocios”.

 

Las barreras en el acceso a la justicia continúan. Por lo que una de las recomendaciones del documento es que el Estado redoble sus esfuerzos para fortalecer la justicia, en especial las comisarías de familia.

 

Según la Unesco, menos de la mitad de los países del mundo han alcanzado la paridad de género en la educación primaria y secundaria, “las mujeres tienen baja representación en disciplinas científicas y tecnológicas. Sólo el 29% de las investigadoras del mundo son mujeres. El 35% de la población en el mundo ha sido víctimas de violencia física y/o sexual y el 51.6% de pobres en Colombia son mujeres”.

 

Fuente: https://www.elespectador.com/noticias/nacional/la-violencia-economica-y-patrimonial-es-otra-forma-de-agresion-contra-las-mujeres-articulo-683678