¡Llega el GALARDÓN A LA MUJER Jamundeña!

Orgullo Femenino Jamundeño.

Boletín # 

Para el Observatorio para la Equidad de las Mujeres (OEM) de la Universidad ICESI, es fundamental reconocer la participación de las mujeres y su contribución a la vida en comunidad en los territorios. Bajo está premisa, apoyamos en el desarrollo de la ceremonia del Galardón de la Mujer Jamundeña, que será un espacio para el reconocimiento de sus fuerza, capacidad de transformación y liderazgo.

Además es relevante pensar en diferentes escenarios que resalten el papel de las mujeres en términos de liderazgos políticos y comunitarios. Es por esto que en articulación con la Alcaldía de Jamundí y la Oficina de Género se gesta el espacio “Galardón de la mujer jamundeña”

En este sentido, el objetivo de este evento es exalta esencia extraordinaria de nuestras mujeres merece ser exaltada. Tendrán el espacio para el reconocimiento de su fuerza, capacidad de transformación y liderazgo. El galardón contará con un espacio académico liderado por el OEM, que busca poner en conversación la economía del cuidado, su importancia y lo que significa no solo en términos económicos, sino también sociales y culturales. Les invitamos a conectarse este sábado 23 de Octubre desde las 9:00 a.m. para vivir juntas la experiencia de exaltar lo que hace sentir orgullo a las jamundeñas/os.

Para esta discusión contaremos con un panel de expertas cuyos procesos se enmarcan en el tema central y que robustecerán en gran manera el espacio, de esta forma la mesa de conversación estará compuesta por:

1. Lina Fernanda Buchely Ibarra, directora del OEM.

2. Viviam Unás Camelo, jefa del departamento de pedagogía de la Universidad Icesi.

3. Rosa Emilia Bermúdez, profesora de la Universidad del Valle.

4. Salomé Arias-Arévalo, coordinadora académica del OEM.

 

Fuente: https://www.icesi.edu.co/unicesi/6676:llega-el-galardon-a-la-mujer-jamundena

¡Llega el GALARDÓN A LA MUJER Jamundeña!2021-10-23T10:28:55-05:00

Brecha de género se agravó con la pandemia en la región

Por lo menos el 33,2 % de las mujeres ha sufrido alguna violencia económica, a un total de 39.480 madres les negaron la compra de enseres para sus hijos parte de sus parejas o exparejas y a 31.780 les ocurrió lo mismo pero con el alimento para sus niños. Estas son algunas de las cifras más relevantes del último informe del Observatorio para la Equidad de las Mujeres, OEM, de la Universidad Icesi y la Fundación WWB, fruto de una encuesta realizada en Cali, Jamundí, Yumbo y Buenaventura, y publicados hoy, Día Internacional de la Mujer. (ver gráfico en esta página)

Una de las conclusiones más relevantes del informe es que la aparición del covid en la región provocó que aumentara la brecha entre hombres y mujeres a la hora tener menos tiempo para ambos: mientras 40 de cada 100 mujeres consultadas afirmaron que su jornada laboral aumentó tres horas, apenas 15 de cada 100 hombres señalaron ese mismo incremento.

“Por ende, las mujeres tienen menos tiempo de ocio, de descanso, de disposición para participar en las decisiones colectivas que se toman en estas nuestras sociedades”, advierte el Observatorio, que recuerda que en la encuesta del 2019 se evidenció que el 84 % de las tareas asociadas a la economía de cuidado las realizan las mujeres, además de que las ciudadanas que estaban vinculadas al mercado laboral dedican el 79% de tiempo a su trabajo y a la economía de cuidado.

Entretanto, en lo corrido de este año se han presentado cinco feminicidios en el departamento, con corte al 4 de febrero. Yurany Romero Cepeda, secretaria la Mujer, Equidad de Género y Diversidad Sexual del Valle, explicó: “Seguimos con un plan de contingencia que creamos desde mayo del año pasado para reunirnos con todas las instituciones que hacen parte de la Ruta de Atención (Fiscalía, comisarías de familia, etc.) para establecer canales de acceso a la justicia más seguros y evitar que la denuncia se pierda en medio de su seguimiento”.

“Pudimos ver cómo los puestos de trabajo que se destruyeron fueron en aquellos sectores como la hotelería donde hay mayor número de mujeres. Por eso, hoy la tasa de desempleo femenino en las ciudades capitales es del 23 %, es decir, casi siete puntos mayor que el desempleo de los hombres, según datos del Dane”, puntualizó Rojas, quien es economista.

Una impresión similar sobre el aspecto laboral tiene la ciudadana caleña Sonia León Gutiérrez, quien aseveró que “aquellas mujeres que trabajaban durante la pandemia, aparte de hacer las labores de la oficina, también debía estar pendiente de las tareas de los hijos y el oficio de la casa, por lo que sus obligaciones se triplicaron. Algo importante a tener en cuenta en lo personal es que los compañeros de las mujeres también deben colaborar en el hogar y para las mujeres que están criando niños y niñas, se les debe enseñar a ambos que tanto hombres como mujeres tienen las mismas oportunidades”.

Para activar la Ruta de Atención a Víctima de Género se puede comunicar a través de la línea 122 de la Fiscalía o 155 de la Policía.

Violencia económica y patrimonial en el contexto de covid-19

Cifras de Naciones Unidas

Según ONU Mujeres, la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo en Colombia retrocedió más de diez años, con niveles similares a los del 2009, por lo que su tasa global de participación (que refleja la presión de la población en edad de trabajar) apenas llegó al 48,1 % en 2020.

Además, señala que en el último trimestre del 2020, la tasa de desempleo de las mujeres se ubicó en 18,7 %, mientras para los hombres en 10,2 %.

En caso de que usted requiera un canal de psicorientación virtual con una psicóloga, la Gobernación del Valle dispuso la línea 620 3580.

 

Fuente: https://www.elpais.com.co/cali/brecha-de-genero-se-agravo-con-la-pandemia-en-la-region.html

Brecha de género se agravó con la pandemia en la región2021-10-06T14:59:53-05:00

Ley de licencia de paternidad: una oportunidad para reducir las brechas de género

La ley que amplía la licencia de paternidad y crea la licencia compartida es un avance en materia de igualdad de género. Estos son sus beneficios y sus retos.

Sandra Balanta Cobo* y Natalia Escobar Váquiro**

Una nueva ley

Este 5 de agosto entró en vigencia la Ley 2114 de 2021, que amplía la licencia de paternidad y crea la licencia parental compartida y la licencia parental flexible.

De ahora en adelante los padres no tendrán ocho días sino dos semanas de licencia de paternidad. Además, las últimas seis semanas de las dieciocho a las que tiene derecho la madre podrán ser distribuidas entre ella y el padre.

La ley agrega un artículo con “medidas antidiscriminatorias en materia laboral”:

  1. Se prohíbe que el empleador les exija a las mujeres prueba de embarazo para acceder o permanecer en su empleo; y
  2. Se prohíben las preguntas sobre planes reproductivos en las entrevistas de trabajo.

La Corte Constitucional ya había afirmado que es discriminatorio pedirle a una mujer una prueba de embarazo para acceder a un empleo. Sin embargo, según una encuesta de 2020 del Observatorio para la Equidad de las Mujeres (OEM), al 28 % de las mujeres en Cali les han solicitado esta prueba. Esa es una muestra de lo que sucede en el resto del país.

Las licencias

La licencia de maternidad es un derecho de las madres antes o después del parto; la licencia de paternidad es un derecho  del padre en el momento del nacimiento de su hijo y las licencias parentales pueden ser tomadas por alguno de los dos, al mismo tiempo o en momentos diferentes.

Las licencias de maternidad se crearon hace más de cien años. En Colombia existen desde la década de los 30, cuando el país adhirió al Convenio sobre la protección de la maternidad, impulsado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Algunos países escandinavos adoptaron las licencias parentales desde los años 70. Países como Noruega introdujeron, desde 1993, una licencia obligatoria para el padre, que no puede ser transferida a la madre y se pierde si no es utilizada.

Las licencias de paternidad son más recientes, y en Colombia ya existían algunos antecedentes: la Ley 50 de 1990 estableció que los padres tenían derecho a unos pocos días libres que debían gestionarse como calamidad doméstica y  la “Ley María” (755 de 2002) creó la licencia de paternidad de ocho días.

Los beneficios

Muchas investigaciones demuestran los beneficios de una mayor participación de los   padres en la crianza de sus hijos.

Un estudio realizado en 2018 en Alemania reveló que los padres que tomaron una licencia dedicaron más tiempo al cuidado de los niños y se involucraron más en las tareas domésticas. Otro estudio realizado en Suecia demostró que una mayor participación de los padres en el cuidado de sus hijos implica un mayor grado de corresponsabilidad en el proceso educativo. Y otra investigación realizada en Noruega en 2011 concluyó que la licencia de paternidad está asociada con más igualdad en la distribución de las tareas domésticas.

Además, los beneficios del tiempo que pueden dedicar los hombres al cuidado en el hogar se extienden a otros ámbitos. Algunas investigaciones muestran efectos positivos en la salud mental de las mujeres cuando los hombres toman la licencia de paternidad: su apoyo durante la lactancia y la reducción del estrés disminuyen la probabilidad de depresión posparto.

La vida de pareja también puede beneficiarse al asumir el cuidado de forma más equitativa. En Alemanía se encontró que los hombres que tienen mayor participación en las tareas domésticas tienen más sexo y reportan más satisfacción sexual.

El mercado laboral

Colombia se ha comprometido a reducir las brechas de género y alcanzar la igualdad en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La distribución desigual del cuidado es probablemente el principal obstáculo para alcanzar esa igualdad. Dado que las mujeres dedican más tiempo al cuidado en el hogar, su participación en el mercado laboral es más baja o precaria.

La última Encuesta de Uso del Tiempo (ENUT) muestra cómo entre enero y abril de 2021 las mujeres dedicaron, en promedio, casi ocho horas diarias al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, mientras que los hombres dedicaron, en promedio, un poco más de tres horas.

La mayor dedicación de las mujeres a actividades de cuidado, que se explica en buena parte por la presencia de hijos, hace que las mujeres busquen empleos más flexibles, y por lo tanto más precarios, o trabajen menos horas para poder atender sus labores    no remuneradas. Todo esto tiene efectos negativos sobre su nivel de ingresos y refuerza la discriminación en el mercado laboral.

Los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señalan que disminuir el trabajo de cuidado no remunerado de las mujeres puede hacer que su participación en la fuerza laboral aumente un 10%, lo cual beneficia tanto a las propias mujeres como a la economía en general.

Los retos

Aunque la nueva ley trae ventajas significativas para las madres y los padres, también tiene sus problemas.

Uno de esos retos es el alcance limitado que podría tener la norma. El DANE estima que alrededor del 48 % de los trabajadores son informales. Esto significa que cerca de la mitad de la fuerza de trabajo no podrán disfrutar de los beneficios de la ley.

Por eso es necesario complementar la nueva norma con otros instrumentos y estrategias orientadas a que el cuidado sea una tarea de todas y todos. Los sistemas de cuidado que se están diseñando en ciudades como Bogotá y Cali son un ejemplo que puede replicarse en otros lugares del país.

Además, como la licencia compartida no es obligatoria, su efecto puede llegar a ser muy reducido. La experiencia de otros países, como Uruguay, muestra que las licencias opcionales son tomadas por un pequeño número de hombres. Esto podría explicarse, en parte, por los estereotipos y las creencias sobre la maternidad y la paternidad.

Por eso es un acierto que la ley le ordene al gobierno adelantar campañas pedagógicas y de comunicación sobre el involucramiento de los padres en el cuidado de los hijos. Esta puede ser una gran oportunidad y “una excusa” para abrir el diálogo sobre los estereotipos de género en Colombia.

Si bien la ley tiene varios desafios, es un paso importante en el camino de la redistribución y reducción del trabajo de cuidado no remunerado que recae desproporcionadamente sobre las mujeres. Pero la ley también es un avance importance para los hombres: les va a permitir cuidar más de cerca a sus hijos, y ser protagonistas en sus primeros días de vida, no apenas los proveedores que aparecen al final.

Los hombres deben asumir el trabajo de cuidado porque es su responsabilidad y además porque con ello van a encontrar un lado de la vida que históricamente se les ha negado. Estamos seguras de que los hombres pueden cuidar y amar igual que las mujeres y esta es su oportunidad para empezar a ejercer ese derecho.

Fuente: https://razonpublica.com/ley-licencia-paternidad-una-oportunidad-reducir-las-brechas-genero/

Ley de licencia de paternidad: una oportunidad para reducir las brechas de género2021-10-06T14:57:19-05:00

Valle del Cauca es pionero en la medición de la violencia contra la población Lgbti

Santiago de Cali, septiembre 10 de 2021. Instituciones que hacen parte de la Ruta de Atención a Víctimas de Violencia de Género destacaron al Valle del Cauca por la renovación del Observatorio Departamental de Género y señalaron que la medición en tiempo real de agresiones en contra de la población Lgbti lo convierte en pionero nacional.

“Esto es importantísimo para el tratamiento de las violencias basadas en género de distintas comunidades, la inclusión de la población Lgbti es fundamental y nosotros somos la primera región que incorpora de manera seria, con una batería de indicadores y con una tecnología de punta que reporta esos casos”, dijo Lina Buchelli, directora del Observatorio para la Equidad de las Mujeres de la Universidad Icesi.

Angela Andrea Villaci, asesora de Atención al Usuario del Fiscalía General de la Nación, aseguró que es una gran oportunidad para fortalecer la articulación institucional, “nos va a permitirá medir la reacción de las instituciones, tomar acciones de mejora y sobre todo buscar la efectividad de las políticas públicas”.

“Esta alternativa es vital para ponerle el ojo a la violencia de género, creemos que esta articulación va a permitir generar mejores estrategias que cumplan las necesidades que demanda el pueblo vallecaucano”, concluyó el Mayor Óscar Andrés Bernard, jefe del Área de Prevención y Educación Ciudadana de la Policía.

Fuente: https://www.valledelcauca.gov.co/publicaciones/72291/valle-del-cauca-es-pionero-en-la-medicion-de-la-violencia-contra-la-poblacion-lgbti/

Valle del Cauca es pionero en la medición de la violencia contra la población Lgbti2021-10-06T14:28:50-05:00

Qué son los estratos, el sistema “solidario” que terminó profundizando el clasismo y la desigualdad en Colombia

Qué son los estratos, el sistema “solidario” que terminó profundizando el clasismo y la desigualdad en Colombia

  • Daniel Pardo
  • Corresponsal de BBC Mundo en Colombia

Manifestante en Medellín.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,La desigualdad es clave para entender las protestas en Colombia.

El Paro Nacional es tema casi obligatorio en las conversaciones que se tienen por estos días en Colombia. Y, en ellas, es frecuente encontrar la lectura de una lucha de clases detrás del estallido social que inició hace un mes.

La gente estrato seis se armó porque se les iban a meter a las casas“, me dijo una señora de 60 años, cuyo nombre pidió reservar, en una tradicional panadería en un sector pudiente de Cali, la tercera ciudad más grande de Colombia y epicentro de las protestas.

En Puerto Resistencia, el bastión de la protesta en Cali, también le escuché a “La mona”, una joven encapuchada vocera de la “Primera Línea”, hablar en estos términos: “Acá es donde realmente está la gente de bien, la de estrato bajo, la que ha sido vista como escoria por tanto tiempo y ahora despertó porque se cansó”.

Los estratos en Colombia son mucho más que una jerarquización socioeconómica: son una manera de identificar el perfil cultural, estético y, en estos días, político de una persona.

Lo que inició como un término burocrático en los años 80 hoy sirve para todo y, en el contexto de las protestas, establecer quién es lo que algunos colombianos consideran como la “gente de bien“.

Colombia es un país profundamente desigual, no solo en términos socioeconómicos —ocupa el segundo lugar de países menos equitativos en América Latina, según el Banco Mundial—, sino también en lo que se refiere al acceso a la propiedad, la educación y el empleo formal.

La estratificación formalizó, desde el Estado, la desigualdad a través de un sistema de organización territorial que nos segrega como sociedad”, dice Gerardo Ardila, antropólogo y urbanista que ha estudiado el tema desde la academia y el sector público.

“Este es un país terriblemente racista, clasista, machista, excluyente, y los estratos profundizaron esa segregación que ahora está en la raíz de la violencia que vemos en las calles”, explica el profesor de la Universidad Nacional.

¿Qué son, entonces, los estratos en Colombia?

Protestas en Colombia

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,En fondo de casi todas las demandas del Paro Nacional está la búsqueda de un país más igualitario.

¿De dónde y para qué surgieron?

Creados en 1985, los estratos buscaron garantizar el acceso de todos los colombianos a los servicios básicos: agua, electricidad y gas.

La Constitución de 1991 declaró el acceso a los servicios básicos como un derecho fundamental.

Con eso, el Estado dividió a la sociedad colombiana en seis franjas para que los más ricos —5 y 6— pagaran por los servicios de los más pobres —1, 2 y 3—.

El estrato 4 sería el punto medio, que ni da ni recibe y muestra los precios del mercado.

Se creó, entonces, un sistema “solidario” que permitía en teoría redistribuir la riqueza ante la creciente desigualdad.

Oeste de Cali
Pie de foto,Una panorámica del oeste de Cali que incluye: estrato bajo, estrato alto, empleada del servicio afro y niño blanco al que cuida.

¿Cómo se establecen y por qué son únicos?

Colombia es el único país del mundo en clasificar a la sociedad a través de un criterio espacial.

Los estratos no se definen por la capacidad adquisitiva de una persona o el barrio donde vive, sino por la fachada del edificio, los materiales con que está construido y el estado de la calle de enfrente.

En la mayoría de países, en cambio, la clasificación social se hace a partir de las características económicas de cada individuo. Para lograrlo, hacen que todos los ciudadanos declaren su renta cada año, no importa cuán chica sea, para actualizar sus particularidades con frecuencia.

En Colombia, sin embargo, solo las personas de clase alta declaran renta.

Protestas en Colombia

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Pie de foto,El Icetex es una entidad del Estado que promueve la Educación Superior a través de créditos educativos a la población con menores posibilidades económicas y buen desempeño académico. Es el blanco de los manifestantes por sus complejos sistemas de créditos.

¿Cuál es el problema?

En un diverso y desigual país donde, según la Encuesta Mundial de Valores, la desconfianza marca las relaciones sociales más que en cualquier otro país de la región, la estratificación se convirtió en un marcador de muchas otras cosas.

Los estratos son tenidos en cuenta para otorgar créditos bancarios, acceder a becas educativas o calificar la competitividad de una persona para un trabajo.

“La política social del Estado también se colgó de los estratos”, dice Ardila.

Hace unas semanas, por ejemplo, el presidente, Iván Duque, anunció que “los estratos 1, 2 y 3 gozarán de matrículas cero” como parte de sus iniciativas para contrarrestar el Paro Nacional.

El problema, señala Ardila, es que una persona estrato 6 puede ser pobre porque se quedó sin trabajo o sin pensión, mientras que una persona rica puede ser estrato 1 porque su edificio entra en alguna de las incontables exenciones del sistema, como el patrimonio arquitectónico.

Protestas en Colombia

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“El sistema terminó generando asimetrías mucho más fuertes, porque no recoge de manera exhaustiva las marcadas diferencias en la distribución del ingreso en Colombia”, dice Lina Buchely, filósofa, abogada y profesora del Instituto Colombiano de Estudios Superiores, en Cali.

El desplazamiento interno, los cambios demográficos y la urbanización, además, diversificaron zonas que hace medio siglo quizá eran más homogéneas.

“Un sistema de subsidios cruzados que en principio era solidario, progresivo, se fue convirtiendo en un sistema regresivo y en una suerte de estructura de castas”, dijo Roberto Lippi, coordinador por siete años de la sección colombiana de ONU Hábitat, un programa de urbanismo de las Naciones Unidas.

Además de su poder institucional, la estratificación pasó a tener un poder cultural: muchos colombianos empezaron a definir a las personas bajo el rótulo de estrato, convirtiendo la condición socioeconómica en una forma de identidad.

Decir con ironía que alguien es “estrato 8” es una manera de despreciarlo por rico, mientras que alguien “estrato 3” es supuestamente carente de categoría, de sofisticación, aunque no se diga que es “estrato 1” porque el fin del comentario es calificarlo de arribista, no de pobre.

“La sectorización generó un efecto simbólico de frontera que hizo que la pobreza fuera más cruel y la asimetría se empezara a vivir en carne propia”, dice Buchely.

Manifestante en Bogotá.

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Pie de foto,Algunos sectores más altos no han entendido las protestas y muchos manifestantes acusan a los ricos por la desigualdad del país.

¿Por qué es relevante para entender ahora las protestas?

La segregación social oficializada por los estratos es evidente en todas las ciudades de Colombia, pero quizás en ningún lugar es tan claro como en el Valle del Cauca y en su capital, Cali, allí donde las protestas han sido más violentas y consistentes y donde los colombianos han visto choques abiertos entre manifestantes, algunos de ellos indígenas, y gente de clase alta.

La pobreza en Cali aumentó durante la pandemia el doble que en el resto del país, y el número de pobres creció más del triple que a nivel nacional, según datos oficiales. Cali es, además, la ciudad más violenta del país y la segunda con más población afro en América Latina después de Salvador de Bahía en Brasil.

En ese contexto, “acá tienes la sociedad más segregada y más racializada de un país ya marcado por el clasismo y el racismo”, dice Buchely.

Acá hay un estilo apartheid con el que nos enfrentamos constantemente, en el que las clases altas emergentes —no los notables, sino aquellas que ascendieron rápidamente durante el boom del narcotráfico— muestran su riqueza no solo con sus carros, sus casas y sus armas, sino con la cantidad de gente, casi siempre afrodescendientes, que emplean para lavar, planchar, cocinar o conducir el carro”.

Foto de la revista Hola

FUENTE DE LA IMAGEN,REVISTA HOLA

Pie de foto,Esta fue la famosa foto en una revista de farándula (Hola, 2012) que ilustró crudamente, aunque sin esa intención, la segregación que marca la rutina en el Valle del Cauca.

“Por otro lado, tienes a la gente que está en la primera línea de las protestas, aquella que antes llamábamos el lumpen, los que nos limpian el parabrisas, los “ñeros” que no veíamos nunca, los que viven del rebusque. Son gente que está tan mal que come mejor durante las protestas porque reciben el apoyo de los vecinos, que no le tienen miedo a la muerte porque su vida es una miseria”.

Durante estos días muchos han recordado la famosa foto en Hola, una revista de farándula, en la que una familia de mujeres blancas y emprendedoras posaba en su lujosa piscina de Cali con dos sirvientas afrodescendientes detrás sosteniendo bandejas de plata con las manos.

Esa segregación que sigue siendo oficializada por el Estado a través de los estratos es lo que, para muchos colombianos, está en el corazón de las actuales demandas del estallido.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57264176

Qué son los estratos, el sistema “solidario” que terminó profundizando el clasismo y la desigualdad en Colombia2021-10-06T14:26:23-05:00

Motivantes cifras de reducción de violencia contra la mujer en Cali

Motivantes cifras de reducción de violencia contra la mujer en Cali

En el 2021 se han logrado reducir los homicidios contra mujeres en la ciudad de Cali.

En la ciudad se han registrado cifras motivantes para las políticas de prevención y alertas tempranas contra el feminicidio. De acuerdo con datos registrados por el Observatorio de Seguridad y Justicia.

Reducción de feminicidios

“Es gracias a un trabajo articulado desde las secretarías de Paz y Cultura Ciudadana; Bienestar Social, Seguridad y Justicia, junto con Policía y Fiscalía, que se ha podido reducir una dinámica que lastimosamente se registró muy alta en 2020 con 18 casos, mientras en 2019 fueron nueve feminicidios. Es la cifra más baja en nueve años”, aseguró Carlos Soler, titular de Seguridad y Justicia Distrital.

Ofir Muñoz, subsecretaria de Equidad de Género distrital mencionó que es alentadora la reducción del feminicidio, considerado el último acto de la violencia contra la mujer.

Retos para detener violencia contra la mujer en Cali

“En 2021 hemos recibido en atención día 538 procesos en donde se atenta física, sicológica, patrimonial o sexualmente contra mujeres. Y en nuestro hogar de acogida, hemos atendido 121 mujeres en riesgo de feminicidio. Tenemos grandes retos, porque cuando el asesino pierde el control del tiempo, el cuerpo y los recursos de la mujer, pasa al último acto de violencia”, argumentó Muñoz.

Casa Matria, un espacio para las mujeres

La meta de la Administración Distrital es erradicar la violencia hacia la mujer y otorgarle la participación que le corresponde en su entorno social; económico y político, a través de la incidencia y el empoderamiento pleno de sus derechos, teniendo como referentes la perspectiva de género, la equidad y el enfoque diferencial.

Debido a esto, los especialistas de Casa Matria, que trabajan constantemente a favor de la mujer, afirman que se requieren cambios culturales. “Se muestra reducción del feminicidio porque están funcionando las alertas, la agenda pública, el trabajo articulado de prevención. Y por ello, vemos que en fechas neurálgicas como la del Amor y Amistad no aumentaron las cifras. Hay un parte de tranquilidad, pero también nuevos retos”, enfatiza la Subsecretaria de Equidad de Género, quien compara la situación adversa de 2020, cuando por la pandemia muchas mujeres no sabían cómo acudir a la justicia por medios virtuales.

Líneas de atención para víctimas de violencia contra la mujer

Para apoyar los procesos de mitigación de la violencia para la mujer en Cali, existe estas líneas de atención

Motivantes cifras de reducción de violencia contra la mujer en Cali2021-10-06T14:19:19-05:00

¿Qué está pasando en Cali?

Está pasando lo que ya sabíamos pero nos negamos a aceptar durante tantos años: en Cali se ha cocinado, tristemente, una insatisfacción social que tiene varias raíces. Primero, en el narcotráfico de los años 80 que nos dejó la lamentable cultura de la plata fácil e inmediata y que dejó unas organizaciones de hampones regadas por toda la ciudad, listas para lo que sea. Y también, un montón de jóvenes caleños, educados en los mejores colegios y con las oportunidades del mundo en la palma de la mano, que confundieron los límites de la legalidad porque, al fin al cabo, lo que ha importado ha sido llenar los bolsillos, como sea. ¡Vaya ejemplo!

Segundo, Cali ha sido receptor de una migración desbordada y hambrienta de quienes le han huido a la guerra y a la miseria en el suroccidente colombiano y en Venezuela en los últimos tiempos. Y cuando usted le huye a la muerte y empaca a sus hijos a medianoche y sale corriendo, tiene un coraje en la sangre y en el pellejo que no tiene límites, que lo lleva a arriesgar su propia vida si es que eso le da alguna opción de sobrevivir.

Tercero, Cali ha tenido una élite política y empresarial que encerrada en la comodidad de sus propias fronteras invisibles no ha sido capaz de construir un proyecto de ciudad para todos, donde se valore y se estime el poderío multirracial de nuestra región, con un esfuerzo colectivo y poderoso que busque cerrar las brechas de la desigualdad a punta de educación. Aquí caben excepciones grandiosas como el proyecto Delirio que dignificó la salsa y que le ha dado oportunidades a miles de pelados y peladas que bien podrían estar en otros rumbos. Y para entender lo que estoy diciendo, no es sino recordar la lamentable foto de unas señoras elegantísimas, hace tan solo unos años, en una revista elegantísima, posando con las empleadas de servicio como si fueran esclavas. A un montón de gente le pareció normal.

Entonces, lo que está ocurriendo en Cali -o, más bien, el grito de protesta que sacudió las entrañas de Cali y, de paso, de toda Colombia- es la voz de gente lacerada por toda esa sumatoria de errores. Donde se cuelan vándalos y anarquistas que suelen deslegitimar el sentido real de las voces. Hoy tenemos la oportunidad de construir una ciudad distinta, más incluyente, menos rota, más educada, menos segregada. Este es el momento. Y empecemos por aceptar que mucho nos hemos equivocado.
Nota: Gracias por sus reflexiones a Lina Fernanda Buchely Ibarra, directora del Observatorio para la Equidad de las Mujeres del Icesi y a Hernando Llano, politólogo y profesor de la Universidad Javeriana.

 

Fuente: https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/vanessa-de-la-torre-sanclemente/que-esta-pasando-en-cali.html

¿Qué está pasando en Cali?2021-10-06T15:02:21-05:00

¿Qué paso con las mujeres durante el primer año de pandemia en Bogotá?

Durante la presentación del informe ¿Qué pasó con las mujeres en Bogotá durante el primer año de pandemia?, la Secretaría Distrital de la Mujer presentó la nueva versión del Observatorio de Mujeres y Equidad de Género de Bogotá-OMEG, que puso a disposición 22 indicadores, más de 120 variables y aproximadamente un millón y medio de datos que pueden ser consultados a través de un único visualizador en http://omeg.sdmujer.gov.co/.

Se llevó a cabo un conversatorio sobre la importancia de los datos en la toma de información con enfoque de género organizada por el OMEG, en donde tuvieron la oportunidad de participar Lina Buchely Ibarra, directora del Observatorio de Género del ICESI; Zinnya del Villar, data Scientist de DataPop; Nohora Galán, CEO de Whale and Jaguar y Diana Rodríguez Franco, secretaria Distrital de la Mujer.

El OMEG fue lanzado en 2015, y ahora se renueva, se moderniza para entregar información acerca las bogotanas en un solo lugar y a tan solo un clic. Entre las cifras a las que se podrá tener acceso, se encuentran entre otras, violencias contra las mujeres, atenciones de los servicios prestados por la Secretaría Distrital de la Mujer, indicadores económicos y mediciones de pobreza de las mujeres.

 

Fuente: https://bogota.gov.co/mi-ciudad/mujer/mujeres-el-primer-ano-de-pandemia-en-bogota

¿Qué paso con las mujeres durante el primer año de pandemia en Bogotá?2021-10-06T15:05:49-05:00

“El derecho por fuera del derecho”: un nuevo podcast que explora temas jurídicos a través de las artes y la cultura

Analizando y explicando el contexto de obras como “Matar a un Ruiseñor”, “12 Hombres en Pugna” y “Pierre Menard, autor del Quijote”, Jorge González y Nicolás Parra aterrizan el derecho y conversan sobre sus otras grandes pasiones: la música, la filosofía, la literatura, el cine y las artes.

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En el episodio sobre el cuento Pierre Menard, autor del Quijote de Jorge Luis Borges, los dos abogados colombianos analizan el particular estilo del escritor argentino, y hablan de cómo se entienden los conceptos de copia y autoría en derecho, y cómo la literatura juego con ellos. En el capítulo sobre Matar a un ruiseñor, desmenuzan la famosa novela de Harper Lee -y la película homónima de 1962- y hablan de cómo era la vida en Alabama en la década de los 30, de cómo funcionaban las leyes discriminatorias de ese entonces -más conocidas como Leyes Jim Crow-, y del significado de esos fracasos o esas caídas de las promesas del derecho.

El podcast comenzó en pandemia. En un principio, la idea de Parra y de González era divulgar y discutir teorías del derecho, y hacerlas asequibles a un público más amplio que los estudiantes de derecho a quienes les dictan clases en la Universidad de los Andes. Pero luego de la largas discusiones, se decantaron por un programa que, en sus palabras, es “una catarsis colectiva en la que el derecho se trata como un objeto cultural, y los objetos culturales pasan por el prisma del derecho, entendido no sólo como un sistema de normas, sino como un espacio y un lenguaje que nos gobierna y nos libera.”

En las discusiones de El derecho por fuera del derecho -disponible en Spotify-, Parra y Gonzáles mezclan anécdotas personas y recomendaciones de canciones, libros y películas con reflexiones sobre el derecho, las artes y la existencia.

En la primera temporada hablaron de dramas judiciales como Matar a un Ruiseñor y 12 Hombres en Pugna en los que la conexión con el derecho es explícita. Pero también discutieron dos películas que los habían conmovido, Perdidos en Tokyo y El Gran Pez, y contaron cómo en ese espacio tan personal se alojaba el derecho. “Queríamos proponerle conexiones poco evidentes a nuestra audiencia,” dicen. También hicieron episodios con personalidades de otros campos del conocimiento. Conversaron con los escritores Juan Esteban Constaín y Ricardo Silva, y con la profesora y directora del Observatorio para la Equidad de las Mujeres del ICESI, Lina Buchely. Con esta última discutieron sobre #MeToo y sobre las luchas por los derechos de las mujeres en la película On the Basis of Sex, que cuenta la historia de Ruth Bader Ginsburg, la célebre juez de la Cortes Suprema de los Estados Unidos.

“Por lo general, iniciamos el diálogo recomendándonos cosas, como canciones o libros. Luego contextualizamos la película o el cuento y, sobre todo, las razones por las cuales elegimos esa obra. Y siempre, por casualidad, terminamos en confesiones, a veces vergonzosas, de nuestro pasado,” dicen. Y añaden: “aunque las reflexiones sobre el derecho están presentes en todos nuestros episodios, el podcast comenzó a mezclar reflexiones existencialistas que responden a unos intereses filosóficos que tenemos y, desde luego, a la situación en la que vivíamos. En medio de la incertidumbre, el podcast se convirtió en una respuesta ya no solo al derecho sino a la angustia de estar viviendo en una época muy difícil de comprender. Lo que empezó como una idea para divulgar la teoría jurídica como una manera de aproximarse al derecho, terminó siendo un experimento pedagógico de pensar lo jurídico, lo político y la vida a partir de objetos culturales como el cine y, ahora, la literatura, el arte y la música.”

“El derecho por fuera del derecho”: un nuevo podcast que explora temas jurídicos a través de las artes y la cultura2021-10-06T15:07:25-05:00

Hombres sin etiquetas, una mirada a las nuevas masculinidades

Aunque la idea de que un hombre debe ser fuerte y poco expresivo sigue vigente en la sociedad en general, hoy, algunos hombres buscan maneras distintas de expresar y ejercer su masculinidad dejando atrás estereotipos.

La noción de masculinidad que predomina aún es “un conjunto de ideas construidas e impuestas, que inciden en los comportamientos, en las prácticas y en las formas de relacionarse de los hombres”, opina Gustavo Calle Quintero, promotor de masculinidades no violentas de la Secretaría de Mujer, Equidad y Género del Valle.

Este tipo de masculinidad no solo ha generado presión en los hombres por tener que alcanzarla, sino que también perpetúa la desigualdad entre varones y mujeres.

Raúl Félix Tovar, psicólogo y director de la ‘Corporación viviendo’, expresa que la idea del varón que debe hacer valer su hombría o que en una relación es él quien debe llevar “los pantalones” “hace que, infortunadamente, se llegue a la violencia contra la mujer. Y los feminicidios, me atrevo a decir, tienen que ver con esta figura”, expresa Tovar.

Por eso hoy, acota Nancy Faride Arias, subsecretaria de Equidad de Género se debe hablar de “masculinidades diversas, porque no es una sola, existen múltiples y diferentes expresiones de masculinidades”.

Los hombres les apuestan cada vez más a masculinidades diversas que generen un espacio más equitativo. Desde la forma en que se visten y se muestran, hasta sus comportamientos y los roles que asumen en la sociedad.

Las masculinidades y sus expresiones

En sus fotos de redes sociales, se ve a Andrés Fuelantala Medina vistiendo faldas, tacones y blusas cortas porque lo hacen sentir más lindo. También se puede leer en su perfil :“luchando contra la masculinidad tóxica”, seguido de “No soy gay”. “Puse estas frases para generar un choque, para que la gente se pregunte: ¿este chico por qué hace esto, si eso no es lo que esperamos que haga? A veces hay que molestar a la gente para que se ponga a pensar un poco”.

Esta relación de los hombres con las prendas de mujeres viene de tiempo atrás, siendo un ejemplo, la aristocracia del siglo XVIII, en la que los varones vestían tacones, pelucas voluminosas y maquillaje. Aún en países como Escocia, Irlanda y Grecia, los hombres usan faldas.

Por mucho tiempo reprimió su gusto hacia las prendas femeninas por su familia, por la sociedad y por el qué dirán, pero ahora está convencido de que no debe ceñirse a un modelo femenino o masculino. “Esta figura de la masculinidad dominante está tan enaltecida que nos dicen que debemos buscarla siempre, por eso es chocante cuando alguien busca lo contrario”.

Por su parte, Nicolás Colonia, estudiante de Comunicación Social y Periodismo, de la mano de la fotografía aprendió a conocer su cuerpo y sus emociones “siempre he hecho lo que he querido y no lo que debería hacer, entonces nunca me ha dado pena o miedo mostrar actitudes diferentes”, asegura. Las manos que tanto retrata las adorna con esmaltes que unta en sus uñas con ayuda de su madre.

Su recorrido artístico le permitió cambiar la forma en la que expresa el afecto hacia sus amigos hombres, pues, poco a poco, comenzó a mostrarles su fraternidad mediante abrazos. “Las primeras reacciones eran de rechazo, pero luego vieron que era una muestra de afecto”, comenta.

Sobre esto, Raúl Suárez Tarazona, psicólogo y líder de la escuela de formación de masculinidades ‘Mayra Barahona Rodríguez’ en jardines infantiles de Bogotá, recalca que los sentimientos son propios de los seres humanos y no solo de las mujeres como se suele decir a los hombres, a quienes “se les debe permitir expresar sentimientos más allá de la furia, la valentía y el riesgo, pues de lo contrario, pierden la posibilidad de ser empáticos”, expresa.

Las masculinidades, los oficios y profesiones

Alejandro Tovar estudió Diseño de Modas motivado por su sueño de hacer una marca masculina que fuera de fácil acceso y diferente. Sin embargo, los comentarios de extrañeza de sus amigos y conocidos no se hicieron esperar. “Yo era el prototipo de muchacho que jugaba fútbol y por eso me decían: ¡’¿en serio vas a estudiar Diseño de Modas?’!”

En la industria de la moda “se hizo minoría” que hombres heterosexuales estudien diseño de moda y está presente el estereotipo de que si no se es mujer o si el hombre no es gay, no tendrá las mismas aptitudes artísticas.

Si bien el número de graduados en carreras profesionales afines a las Bellas Artes casi se ha duplicado en los últimos diez años, según cifras del Dane en su ‘Compendio estadístico de la Educación Superior Colombiana’, aún son las mujeres quienes sobresalen en su escogencia.

“Fue muy difícil estudiar Diseño de Modas siendo heterosexual, me decían que solo había ingresado a la carrera para conocer mujeres, e incluso, en las prácticas, no me aceptaban en ningún lado, no porque no tuviera talento, sino por el simple hecho de ser hombre y no ser homosexual”.

Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos estipula en su página web que los estereotipos de género como este “limitan la capacidad de hombres y mujeres para desarrollar sus facultades personales, realizar una carrera profesional y tomar decisiones acerca de sus vidas”.

Sebastián Sánchez también dejó atrás estereotipos. Desde que tiene uso de razón encontró en el orden y en la limpieza un gran gusto y al mudarse a Nueva York y ser consciente de las falencias en los servicios de limpieza en ‘La Gran Manzana’, acordó con su pareja que en su casa él se encargaría de las tareas del cuidado de hogar.

Pensando en emprender, una noche antes de irse a la cama decidió que montaría una empresa de Housekeeping (limpieza de casas). “Pensé en que era bueno limpiando, pero me preocupaban mucho los estereotipos, al ser hombre y latino. Aquí dicen: “nadie limpia como niña” o sea, nadie limpia como las latinas”.

La participación del hombre en el trabajo doméstico es todavía menor con respecto a la de la mujer. El Dane en La Gran Encuesta Integrada de Hogares mostró que en el periodo marzo-mayo de este año, 36.000 hombres ocuparon cargos de empleado doméstico frente a 388.000 mujeres.

Y a su vez, el Observatorio para la Equidad de las Mujeres de la Universidad Icesi, en su última encuesta del año pasado, reflejó que los hombres tenían una participación en las actividades del hogar 7 veces menor que las mujeres.

“Socialmente creemos que la mujer es la que cuida de la casa y de los hijos, pero la experiencia en mi casa y con mi empresa de limpieza ha demostrado que un hombre puede traer al hogar, igual o más amor que las mujeres”, dice Sánchez.

Las masculinidades, el cuidado y la estética

En la rutina diaria de Christian Marmolejo, artista y protagonista del musical teatral ‘Juan Caracol’, no puede faltar el maquillaje, a través del corrector, la base y el polvo y a veces las sombras y el delineador, reivindica su derecho a lucir bien y a sentirse más “lindo y sensual”.

Los hombres tienen cada vez más protagonismo en la industria cosmética. Marcas como Chanel, Givenchy, L’Oréal, han alzado la voz para decir que el maquillaje es democrático, sacando al mercado sus propias líneas masculinas. Entre los hombres más reconocidos del mundo del maquillaje se encuentran Jeffree Star y James Charles, que a través de Youtube han dado a conocer su talento, logrando tener su propia marca de maquillaje ‘Jeffree Star Cosmetics’ y convirtiéndose en el primer embajador masculino de ‘CoverGirl’, respectivamente.

El día en que Christian tomó la decisión de asistir a una reunión familiar maquillado, muchos murmuraron, pero hoy, gracias a su promesa de “ser y defender realmente quien es”, sus familiares han sido más conscientes de la existencia de la diversidad.

“Es aterrador que te estén obligando a reprimir lo que eres, la vida es muy corta como para vivir una que no te corresponde, solo cuando los hombres y las mujeres podamos actuar libremente, se abrirá el espectro de pensamiento que tenemos frente a las cosas”.

Otro de los temas que no suele asociarse con lo masculino es el cuidado y la preocupación por la presentación personal, pero como lo dice Carlos Charria Holguín, diseñador de la comunicación gráfica, “el cuidado es un tema de todos, eso no te quita testosterona”.

“Mis amigos pensaban que iba a volverme homosexual solo por cuidarme, pero a mí no me importaba. A veces, cuando ellos me llamaban para jugar fútbol, les decía que no podía porque estaba en mi rutina haciéndome una mascarilla”.

En las mañanas lava su cara con jabón de carbón, luego, entra a la ducha donde usa dos tipos de acondicionador y cuando termina su baño, la crema corporal, el bloqueador y la crema de peinar para su cabello y sus cejas, no pueden faltar.

La industria del cuidado masculino, aunque no es muy fuerte en Colombia, cifras de Euromonitor International apuntan que en nuestro país habrá un crecimiento del 3,6 % durante el próximo año, alcanzando ventas por US$1779 millones.

El Valle frente a la masculinidad

La Subsecretaría de Equidad de Género de Cali, enfocándose en las masculinidades no violentas y no tradicionales, lleva procesos educativos con escuelas de formación en las que se reflexiona sobre cómo se vive cotidianamente el ser hombre. Además, ha trabajado con una empresa de taxis de la ciudad en la formación en equidad de género a 350 taxistas.

Otra de las iniciativas que se puede encontrar en el departamento, es el ‘Círculo de hombres de Cali’, un espacio donde se reúnen varones de todas las edades para conversar. “Básicamente hablamos de nosotros mismos, e intercambiamos alternativas de distintas formas de construir la masculinidad desde todos los ámbitos de la vida que nos permitan crecer como seres humanos”, dice Gustavo Calle Quintero, fundador del grupo.

Por su parte, la Secretaría de Mujer, Equidad de Género y Diversidad Sexual del Departamento, desarrolló un ciclo de conferencias virtuales bajo el nombre de ‘Y para vos, ¿qué es la masculinidad? en el que se meditó sobre las paternidades afectivas y cuidadoras.

“Ni machitos violentos ni princesas indefensas”

Raúl Suárez Tarazona, además de ser psicólogo con especialización en Ciencia Política y en Gestión Pública, es el líder y promotor de la escuela de formación de masculinidades ‘Mayra Barahona Rodríguez’, en jardines infantiles de Bogotá. Hace 10 años que trabaja en centros educativos y 15, tratando temas de masculinidades.

¿Cómo educar a un niño para que este crezca bajo una masculinidad positiva?

Lo primero que debemos educarnos somos los papás y las mamás en corresponsabilidad con la sociedad y con la familia. De ahí, educarlos en el reconocimiento de los derechos humanos y en el respeto, decirles que hombres y mujeres tenemos los mismos derechos para que así, los niños no se conviertan en machitos violentos, ni las niñas en princesas indefensas.

Y lo más importante, educarlos con el ejemplo. Si ellos ven que en su familia hay lugar para el diálogo, que el papá y la mamá cocinan, lavan platos, son respetuosos, crearemos un modelo de relaciones más sanas y menos tóxicas.

¿Qué pueden hacer los padres y las madres desde la crianza para dar un mejor ejemplo?

No seguir construyendo relaciones basadas en papás distantes, poco afectuosos, proveedores solo en lo económico. A los niños y a las niñas se les debe mostrar que tanto hombres como mujeres pueden llevar a cabo los asuntos domésticos y de crianza.

¿Qué actividades o cosas puntuales pueden hacer los padres con sus hijos?

Permitir que los niños jueguen con distintos juguetes y no restringir las actividades de los niños por género, sino, de acuerdo a sus intereses. Permítele a la niña jugar fútbol y al niño bailar ballet, si así es que quieren.

También, incentivar la participación en las labores de la casa, que el niño ayude en la cocina, que ayude a barrer, permitirle además la expresión de los sentimientos, la posibilidad de ser empáticos, de expresar afecto y ternura.

Generar conversaciones sobre los sucesos de actualidad también es importante, por ejemplo, las violaciones a menores que han estado ocurriendo últimamente, claramente haciéndolo en unos términos apropiados. Así, se les enseña a los niños, el respeto hacia la mujer y el respeto sobre el cuerpo de ellas. Debemos enseñarles a los niños y a las niñas a construir paz y democracia y lo hacemos generando diálogo.

 

Fuente: https://www.elpais.com.co/cultura/hombres-sin-etiquetas-una-mirada-a-las-nuevas-masculinidades.html

Hombres sin etiquetas, una mirada a las nuevas masculinidades2020-07-30T16:40:17-05:00
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