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Hombres sin etiquetas, una mirada a las nuevas masculinidades

Aunque la idea de que un hombre debe ser fuerte y poco expresivo sigue vigente en la sociedad en general, hoy, algunos hombres buscan maneras distintas de expresar y ejercer su masculinidad dejando atrás estereotipos.

La noción de masculinidad que predomina aún es “un conjunto de ideas construidas e impuestas, que inciden en los comportamientos, en las prácticas y en las formas de relacionarse de los hombres”, opina Gustavo Calle Quintero, promotor de masculinidades no violentas de la Secretaría de Mujer, Equidad y Género del Valle.

Este tipo de masculinidad no solo ha generado presión en los hombres por tener que alcanzarla, sino que también perpetúa la desigualdad entre varones y mujeres.

Raúl Félix Tovar, psicólogo y director de la ‘Corporación viviendo’, expresa que la idea del varón que debe hacer valer su hombría o que en una relación es él quien debe llevar “los pantalones” “hace que, infortunadamente, se llegue a la violencia contra la mujer. Y los feminicidios, me atrevo a decir, tienen que ver con esta figura”, expresa Tovar.

Por eso hoy, acota Nancy Faride Arias, subsecretaria de Equidad de Género se debe hablar de “masculinidades diversas, porque no es una sola, existen múltiples y diferentes expresiones de masculinidades”.

Los hombres les apuestan cada vez más a masculinidades diversas que generen un espacio más equitativo. Desde la forma en que se visten y se muestran, hasta sus comportamientos y los roles que asumen en la sociedad.

Las masculinidades y sus expresiones

En sus fotos de redes sociales, se ve a Andrés Fuelantala Medina vistiendo faldas, tacones y blusas cortas porque lo hacen sentir más lindo. También se puede leer en su perfil :“luchando contra la masculinidad tóxica”, seguido de “No soy gay”. “Puse estas frases para generar un choque, para que la gente se pregunte: ¿este chico por qué hace esto, si eso no es lo que esperamos que haga? A veces hay que molestar a la gente para que se ponga a pensar un poco”.

Esta relación de los hombres con las prendas de mujeres viene de tiempo atrás, siendo un ejemplo, la aristocracia del siglo XVIII, en la que los varones vestían tacones, pelucas voluminosas y maquillaje. Aún en países como Escocia, Irlanda y Grecia, los hombres usan faldas.

Por mucho tiempo reprimió su gusto hacia las prendas femeninas por su familia, por la sociedad y por el qué dirán, pero ahora está convencido de que no debe ceñirse a un modelo femenino o masculino. “Esta figura de la masculinidad dominante está tan enaltecida que nos dicen que debemos buscarla siempre, por eso es chocante cuando alguien busca lo contrario”.

Por su parte, Nicolás Colonia, estudiante de Comunicación Social y Periodismo, de la mano de la fotografía aprendió a conocer su cuerpo y sus emociones “siempre he hecho lo que he querido y no lo que debería hacer, entonces nunca me ha dado pena o miedo mostrar actitudes diferentes”, asegura. Las manos que tanto retrata las adorna con esmaltes que unta en sus uñas con ayuda de su madre.

Su recorrido artístico le permitió cambiar la forma en la que expresa el afecto hacia sus amigos hombres, pues, poco a poco, comenzó a mostrarles su fraternidad mediante abrazos. “Las primeras reacciones eran de rechazo, pero luego vieron que era una muestra de afecto”, comenta.

Sobre esto, Raúl Suárez Tarazona, psicólogo y líder de la escuela de formación de masculinidades ‘Mayra Barahona Rodríguez’ en jardines infantiles de Bogotá, recalca que los sentimientos son propios de los seres humanos y no solo de las mujeres como se suele decir a los hombres, a quienes “se les debe permitir expresar sentimientos más allá de la furia, la valentía y el riesgo, pues de lo contrario, pierden la posibilidad de ser empáticos”, expresa.

Las masculinidades, los oficios y profesiones

Alejandro Tovar estudió Diseño de Modas motivado por su sueño de hacer una marca masculina que fuera de fácil acceso y diferente. Sin embargo, los comentarios de extrañeza de sus amigos y conocidos no se hicieron esperar. “Yo era el prototipo de muchacho que jugaba fútbol y por eso me decían: ¡’¿en serio vas a estudiar Diseño de Modas?’!”

En la industria de la moda “se hizo minoría” que hombres heterosexuales estudien diseño de moda y está presente el estereotipo de que si no se es mujer o si el hombre no es gay, no tendrá las mismas aptitudes artísticas.

Si bien el número de graduados en carreras profesionales afines a las Bellas Artes casi se ha duplicado en los últimos diez años, según cifras del Dane en su ‘Compendio estadístico de la Educación Superior Colombiana’, aún son las mujeres quienes sobresalen en su escogencia.

“Fue muy difícil estudiar Diseño de Modas siendo heterosexual, me decían que solo había ingresado a la carrera para conocer mujeres, e incluso, en las prácticas, no me aceptaban en ningún lado, no porque no tuviera talento, sino por el simple hecho de ser hombre y no ser homosexual”.

Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos estipula en su página web que los estereotipos de género como este “limitan la capacidad de hombres y mujeres para desarrollar sus facultades personales, realizar una carrera profesional y tomar decisiones acerca de sus vidas”.

Sebastián Sánchez también dejó atrás estereotipos. Desde que tiene uso de razón encontró en el orden y en la limpieza un gran gusto y al mudarse a Nueva York y ser consciente de las falencias en los servicios de limpieza en ‘La Gran Manzana’, acordó con su pareja que en su casa él se encargaría de las tareas del cuidado de hogar.

Pensando en emprender, una noche antes de irse a la cama decidió que montaría una empresa de Housekeeping (limpieza de casas). “Pensé en que era bueno limpiando, pero me preocupaban mucho los estereotipos, al ser hombre y latino. Aquí dicen: “nadie limpia como niña” o sea, nadie limpia como las latinas”.

La participación del hombre en el trabajo doméstico es todavía menor con respecto a la de la mujer. El Dane en La Gran Encuesta Integrada de Hogares mostró que en el periodo marzo-mayo de este año, 36.000 hombres ocuparon cargos de empleado doméstico frente a 388.000 mujeres.

Y a su vez, el Observatorio para la Equidad de las Mujeres de la Universidad Icesi, en su última encuesta del año pasado, reflejó que los hombres tenían una participación en las actividades del hogar 7 veces menor que las mujeres.

“Socialmente creemos que la mujer es la que cuida de la casa y de los hijos, pero la experiencia en mi casa y con mi empresa de limpieza ha demostrado que un hombre puede traer al hogar, igual o más amor que las mujeres”, dice Sánchez.

Las masculinidades, el cuidado y la estética

En la rutina diaria de Christian Marmolejo, artista y protagonista del musical teatral ‘Juan Caracol’, no puede faltar el maquillaje, a través del corrector, la base y el polvo y a veces las sombras y el delineador, reivindica su derecho a lucir bien y a sentirse más “lindo y sensual”.

Los hombres tienen cada vez más protagonismo en la industria cosmética. Marcas como Chanel, Givenchy, L’Oréal, han alzado la voz para decir que el maquillaje es democrático, sacando al mercado sus propias líneas masculinas. Entre los hombres más reconocidos del mundo del maquillaje se encuentran Jeffree Star y James Charles, que a través de Youtube han dado a conocer su talento, logrando tener su propia marca de maquillaje ‘Jeffree Star Cosmetics’ y convirtiéndose en el primer embajador masculino de ‘CoverGirl’, respectivamente.

El día en que Christian tomó la decisión de asistir a una reunión familiar maquillado, muchos murmuraron, pero hoy, gracias a su promesa de “ser y defender realmente quien es”, sus familiares han sido más conscientes de la existencia de la diversidad.

“Es aterrador que te estén obligando a reprimir lo que eres, la vida es muy corta como para vivir una que no te corresponde, solo cuando los hombres y las mujeres podamos actuar libremente, se abrirá el espectro de pensamiento que tenemos frente a las cosas”.

Otro de los temas que no suele asociarse con lo masculino es el cuidado y la preocupación por la presentación personal, pero como lo dice Carlos Charria Holguín, diseñador de la comunicación gráfica, “el cuidado es un tema de todos, eso no te quita testosterona”.

“Mis amigos pensaban que iba a volverme homosexual solo por cuidarme, pero a mí no me importaba. A veces, cuando ellos me llamaban para jugar fútbol, les decía que no podía porque estaba en mi rutina haciéndome una mascarilla”.

En las mañanas lava su cara con jabón de carbón, luego, entra a la ducha donde usa dos tipos de acondicionador y cuando termina su baño, la crema corporal, el bloqueador y la crema de peinar para su cabello y sus cejas, no pueden faltar.

La industria del cuidado masculino, aunque no es muy fuerte en Colombia, cifras de Euromonitor International apuntan que en nuestro país habrá un crecimiento del 3,6 % durante el próximo año, alcanzando ventas por US$1779 millones.

El Valle frente a la masculinidad

La Subsecretaría de Equidad de Género de Cali, enfocándose en las masculinidades no violentas y no tradicionales, lleva procesos educativos con escuelas de formación en las que se reflexiona sobre cómo se vive cotidianamente el ser hombre. Además, ha trabajado con una empresa de taxis de la ciudad en la formación en equidad de género a 350 taxistas.

Otra de las iniciativas que se puede encontrar en el departamento, es el ‘Círculo de hombres de Cali’, un espacio donde se reúnen varones de todas las edades para conversar. “Básicamente hablamos de nosotros mismos, e intercambiamos alternativas de distintas formas de construir la masculinidad desde todos los ámbitos de la vida que nos permitan crecer como seres humanos”, dice Gustavo Calle Quintero, fundador del grupo.

Por su parte, la Secretaría de Mujer, Equidad de Género y Diversidad Sexual del Departamento, desarrolló un ciclo de conferencias virtuales bajo el nombre de ‘Y para vos, ¿qué es la masculinidad? en el que se meditó sobre las paternidades afectivas y cuidadoras.

“Ni machitos violentos ni princesas indefensas”

Raúl Suárez Tarazona, además de ser psicólogo con especialización en Ciencia Política y en Gestión Pública, es el líder y promotor de la escuela de formación de masculinidades ‘Mayra Barahona Rodríguez’, en jardines infantiles de Bogotá. Hace 10 años que trabaja en centros educativos y 15, tratando temas de masculinidades.

¿Cómo educar a un niño para que este crezca bajo una masculinidad positiva?

Lo primero que debemos educarnos somos los papás y las mamás en corresponsabilidad con la sociedad y con la familia. De ahí, educarlos en el reconocimiento de los derechos humanos y en el respeto, decirles que hombres y mujeres tenemos los mismos derechos para que así, los niños no se conviertan en machitos violentos, ni las niñas en princesas indefensas.

Y lo más importante, educarlos con el ejemplo. Si ellos ven que en su familia hay lugar para el diálogo, que el papá y la mamá cocinan, lavan platos, son respetuosos, crearemos un modelo de relaciones más sanas y menos tóxicas.

¿Qué pueden hacer los padres y las madres desde la crianza para dar un mejor ejemplo?

No seguir construyendo relaciones basadas en papás distantes, poco afectuosos, proveedores solo en lo económico. A los niños y a las niñas se les debe mostrar que tanto hombres como mujeres pueden llevar a cabo los asuntos domésticos y de crianza.

¿Qué actividades o cosas puntuales pueden hacer los padres con sus hijos?

Permitir que los niños jueguen con distintos juguetes y no restringir las actividades de los niños por género, sino, de acuerdo a sus intereses. Permítele a la niña jugar fútbol y al niño bailar ballet, si así es que quieren.

También, incentivar la participación en las labores de la casa, que el niño ayude en la cocina, que ayude a barrer, permitirle además la expresión de los sentimientos, la posibilidad de ser empáticos, de expresar afecto y ternura.

Generar conversaciones sobre los sucesos de actualidad también es importante, por ejemplo, las violaciones a menores que han estado ocurriendo últimamente, claramente haciéndolo en unos términos apropiados. Así, se les enseña a los niños, el respeto hacia la mujer y el respeto sobre el cuerpo de ellas. Debemos enseñarles a los niños y a las niñas a construir paz y democracia y lo hacemos generando diálogo.

 

Fuente: https://www.elpais.com.co/cultura/hombres-sin-etiquetas-una-mirada-a-las-nuevas-masculinidades.html

Hombres sin etiquetas, una mirada a las nuevas masculinidades2020-07-30T16:40:17-05:00

¿Se extingue el piropo?, debate al comentario que tambalea entre la metáfora o el acoso

El fin del piropo está cerca. Para las expertas en género es una victoria que se atribuye al avance del movimiento feminista que a lo largo y ancho del mundo lucha por erradicar las violencias basadas en género, una de las cuales es precisamente aquella que se manifiesta en lo verbal, muchas veces tácitamente. A diferencia de lo que podrían considerar muchos, el piropo, independientemente de si da en el espacio público o en la intimidad del hogar, puede ser acoso.

Así lo asegura Lina Buchely, directora del Observatorio para la Equidad de la Mujer de la Universidad Icesi, quien rememora el movimiento feminista en Nueva York y en Argentina en donde se demostró, a partir de videos callejeros y material gráfico, el hostigamiento al que se ven expuestas las mujeres en el espacio público.

“El piropo está en su fase terminal porque cada vez vamos generando más consciencia crítica sobre lo que significa apropiarnos del cuerpo de las mujeres y reducirlo a comentarios voraces sobre su belleza. Tanto el piropo como el acoso callejero son un gran espejo de las asimetrías de poder que tenemos socialmente, es un problema estructural.

Que exista esa depredación en la calle confirma que los hombres no solamente se socializan para dominar de maneras agresivas y violentas los cuerpos de las mujeres, sino que se han formado como dueños del espacio público”, agrega Buchely.

57,9% de mujeres encuestadas por la OEM se sienten inseguras en barrios distintos al suyo.

De acuerdo con la Encuesta de Equidad del Observatorio para la Equidad de las Mujeres (OEM), de las 1507 encuestadas el 57,9 % manifestó sentirse insegura en calles de barrios distintos al suyo. Es así como, según Buchely, el disfrute del espacio público para las mujeres se ve afectado.

“Las mujeres que tienen poco acceso al espacio público, tienen poca consciencia de ciudad y poca acción e interacción con los problemas sociales y muy poca respuesta a las situaciones que se viven día a día en la calle. Vivir el espacio público, estar conscientes de la ciudad en la que vivimos y los problemas que tenemos es fundamental para la construcción de ciudadanía. Si tenemos mujeres confinadas en sus casas, no son ciudadanas porque no pueden disfrutar de un derecho básico que es el derecho a la ciudad”.

“El piropo reduce la mujer a una característica corporal”.
Lina Buchely, experta en género

Por otra parte, Sofía Carvajal, autora del libro ‘El piropo en Cali: entre el halago y el insulto’, comenta que las mujeres no solamente pierden la posibilidad del disfrute del espacio público e incluso laboral, sino también que sufren afectaciones en la percepción de su corporalidad.
“Las mujeres pueden, en muchos casos, formarse la idea de sus cuerpos a partir de los comentarios de los otros y esto hace que el piropo callejero tenga afectaciones en la formación de su subjetividad, de cómo ellas entienden su cuerpo, de cómo se relacionan con él, de cómo entienden qué es lo atractivo o qué no lo es para alguien más. Las mujeres o las niñas pueden llegar a transformar su forma de vestir para evitar comentarios que las hagan sentir incómodas en la calle y allí hay una limitante directa sobre la ley de la libre personalidad, a través de lo que usamos en el cuerpo”.

El piropo, una cuestión latinoamericana

Según Carvajal, diversos estudios asocian la costumbre del piropo a la labor de los trovadores, en el lejano siglo XII, donde un grupo de hombres se hacían en determinada parte de la calle de una ciudad o pueblo para crear versos y coplas, con la intención de llamar la atención de alguna mujer, como una especie de competencia para ver cuál de todos era el mejor.

“En América Latina, fundamentalmente en Suramérica, no pude llegar a identificar un estudio que hubiera tratado de abordar este tema. Pero encontré una posible relación: un tránsito colonial de España hacia estas tierras, pero eso sería una hipótesis”.

Por otra parte, la experta Buchely argumenta que en la actualidad el piropo tiene mayor presencia en Latinoamérica: “eso está muy vinculado a una forma de masculinidad que se ha diseminado geográficamente y tiene que ver con esta masculinidad que ocupa todos los espacios y tiene una voracidad sexual incontrolable, es como si ese elemento significara la no contención sexual”.

“Ser latino o ser caleño, en este caso particular, casi que exige que seamos de esa manera (coqueto, sexualmente atractivo) y habría una exigencia, no solamente del debería ser, sino también una normalización del piropo”, dice Carvajal.

Masculinidades no violentas y equitativas

Sin el feminismo no solo no estaría cerca el fin del piropo, sino que tampoco los hombres, aquellos que pretenden desmontar la masculinidad hegemónica, podrían tan siquiera hablar con otros sobre otras formas, esta vez no violentas e igualitarias, de habitar el mundo.

En palabras de Harol Valencia, promotor de masculinidades no violentas y equitativas de la Subsecretaría de Equidad de Género, “si uno crece con la mentalidad de que por ser hombre tiene un lugar privilegiado y puede ejercer poder, el piropo, básicamente, se convierte en una herramienta para eso, y nos ha hecho creer que tenemos todas las facilidades y oportunidades de decir lo que queramos a las mujeres en la calle, así sean unas desconocidas, y esta es una manera sobre cómo se cristaliza esta idea de poder de lo masculino sobre lo femenino”.

60,2% de mujeres encuestadas por la OEM siente una pérdida de autonomía en el espacio público.

¿Es posible desmontar la masculinidad como está? Valencia argumenta que no es fácil, pero la responsabilidad cae sobre los hombres, que son a la vez “victimarios y víctimas del sistema patriarcal”.

Fuente: https://www.elpais.com.co/entretenimiento/se-extingue-el-piropo-debate-al-comentario-que-tambalea-entre-la-metafora-o-el-acoso.html
¿Se extingue el piropo?, debate al comentario que tambalea entre la metáfora o el acoso2020-07-30T11:28:59-05:00

Mujeres, las más afectadas en el mercado laboral a raíz de la covid-19

En medio de la crisis de la pandemia, las mujeres han sido las más afectadas laboralmente debido a que un alto porcentaje se dedica a la economía del cuidado, que no es una actividad remunerada, y que además amplía aún más las brechas entre los dos géneros.

La crisis del mercado laboral a causa de la covid-19 ha profundizado las brechas existentes entre géneros, demostrando que las mujeres son las más afectadas laboralmente.

Esta es una de las conclusiones del seminario web ‘La economía feminista y su importancia en tiempos de crisis‘, realizado el pasado jueves por la Universidad Javeriana de Cali.

En el foro se pudo evidenciar la difícil situación que afrontan las mujeres colombianas a nivel laboral a raíz de la crisis del coronavirus.

Según Paula Herrera, líder del proyecto Género y Economía, en los más de 90 días de la pandemia 5,2 millones se han visto afectadas laboralmente, lo que corresponde a un 56% de las mujeres ocupadas frente a un 45% de los hombres.

Además, de acuerdo con la experta, las actividades que se han reactivado tienen un alto porcentaje de cuota masculina y muy poco femenina. 

“Es el caso por ejemplo de la construcción, en la que casi el 100% son hombres; o la manufactura, sector en el que el porcentaje de participación femenina es del 45%, lo que quiere decir que no hay una proporción o equidad de género en la reactivación económica”, añadió Herrera.

Además, aseguró que la confección es una de las categorías del sector de manufactura en la que el papel de la mujer es predominante, pero esta se ha visto afectada debido a que considera que los colombianos no están pensando en comprar ropa y esto impacta a las mujeres inevitablemente. 

El desconocimiento de la economía del cuidado

Además de la brecha laboral, las panelistas del evento virtual coincidieron en que la economía del cuidado o del hogar es una actividad en la que las mujeres tienen una mayor participación, pero donde no hay una remuneración económica.

Las mujeres se hacen más responsables de las labores de la casa como la alimentación, la desinfección del mercado y los hijos, pero no tienen tiempos de ocio que les permitan un descanso, lo que afecta su salud emocional”, afirmó Natalia Escobar, coordinadora de medición del observatorio para la equidad de las mujeres de la Universidad Icesi y la Fundación WWB.

Además de conllevar una alta carga, las actividades del hogar no son remuneradas económicamente, lo que pone a la mujer en una situación de desventaja. 

“En ningún momento la economía del cuidado ha entrado en el sector productivo, no se le da un valor y al no entrar en esa cadena productiva la brecha de género seguirá creciendo”, dijo la exministra Cecilia López, actual presidenta del Centro Internacional de Pensamiento Social y Económico (CiSoe).

El desconocimiento de la economía del hogar como sector productivo tampoco permite una autonomía del género, concluyeron las expertas.

“Necesitamos una política pública que elimine ese paradigma y le dé peso a la economía del cuidado porque es algo que da bienestar e incluso financieramente produce lo mismo que la salud o que la educación“, aseguró López.

Además, la experta concluyó: “El reconocimiento no solo debe ser financiero sino también de la autonomía de la mujer en casa y de equilibrar cargas, ya sea haciendo uso de las tecnologías para las labores del hogar (robots que hacen limpieza o lavaplatos eléctricos), donde tanto el hombre como la mujer tengan la misma participación en las labores del hogar”.

 

Fuente: https://www.dinero.com/economia/articulo/desempleo-de-las-mujeres-es-mayor-durante-la-crisis-del-coronavirus/290127

Mujeres, las más afectadas en el mercado laboral a raíz de la covid-192020-06-30T15:28:30-05:00

Amas de casa caleñas finalmente tendrán garantías laborales

El Sistema Distrital de Cuidado aprobado en el plan de desarrollo municipal de Cali, ofrece a las trabajadoras domésticas alternativas públicas como salario digno, riesgos laborales, prestaciones sociales, pensión de vejez y bienestar por compensación.

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El plan de desarrollo municipal de Cali aprobó, la semana pasada, el sistema distrital de cuidado, que busca crear las condiciones para resignificar el valor productivo del trabajo doméstico. La iniciativa impulsada por el Observatorio para la Equidad de las Mujeres OEM de Icesi y la Subsecretaría de Género de Cali, ya está andando en ciudades como Bogotá y Medellín, y pone en el debate público el asunto del cuidado, creando circuitos económicos que hagan a la ciudad (y no a las mujeres) preocuparse por quién da y quién recibe el cuidado en lugares específicos.

En ese sentido, el sistema de cuidado busca que la carga específica de lo doméstico no recaiga en la mujer (como lo hace en un 73% según lo muestra la encuesta OEM 2020 en Cali), sino en espacios de gobierno donde se reconozca su valor y que se redistribuya de maneras equitativas. Estos circuitos económicos se construirán por manzanas, o comunas, cadenas conscientes de trabajo de cuidado, que, estando ahora en lo público, tendrá que ser dignificado, reconocido y bien pagado.

La reglamentación del funcionamiento del sistema y la construcción de los circuitos económicos se definirá mediante acuerdo en el Consejo Municipal, e iniciar la transformación de la ciudad con una interesante historia de organización social derivada de la innovación que la elite empresarial caleña tuvo en el sector fundacional y por su efervescente vida comunitaria.

 

Más informes: Lina Buchely, Directora de OEM, observatorio.mujer.col@gmail.com

Fuente:https://www.elpais.com.co/cali/la-iniciativa-de-icesi-para-investigar-que-tanto-avanza-la-equidad-de-genero.html

Amas de casa caleñas finalmente tendrán garantías laborales2020-06-30T15:23:04-05:00

Invitación Panel Observatorios de género en Latinoamérica: retos y propuestas de política pública en el marco de la pandemia

Invitación Panel Observatorios de género en Latinoamérica: retos y propuestas de política pública en el marco de la pandemia2020-05-14T08:27:32-05:00

Condiciones económicas de las mujeres en tiempos de una pandemia

Boletín de prensa #120

Las mujeres del Valle son más vulnerables dentro de la crisis. Los datos de la encuesta del Observatorio para la Equidad de las Mujeres – OEM  2019 así lo demuestran. Cinco datos resumen esa urgencia:

Las mujeres del Valle tienen trabajos más precarios. El 65,2 de las mujeres tienen situaciones precarias del trabajo. El 27,3 trabaja en su casa sin recibir ningún ingreso fijo, el 20,6 está desempleada y realizando actividades ocasionales para generar ingresos y el 17,3 reporta ser trabajadora independiente. Ninguno de estos segmentos de mujeres tienen contribuciones y acceso sistemático a la seguridad social.

 Las mujeres del Valle realizan siete veces más trabajo de cuidado que sus pares hombres.  Esto implica que, en esta crisis, las mujeres están asumiendo una carga de trabajo excesiva, ya que las condiciones de empleo en casa no asumen que el hogar era ya un espacio de trabajo para las mujeres. Esto implica que las mujeres vivirán, en términos de carga de trabajo, el doble de la cuarentena que sus parejas varones.

La cuarentena dispara el riesgo de violencias basadas en género y su impunidad. El 46,7% de las mujeres del Valle reporta inseguridad en su hogar y no sabe si su hogar es un espacio libre de violencia. No podemos olvidar que las cuarentenas obligan a las mujeres y las niñas a convivir por largos periodos con sus victimarios. A la fecha, solo una de las rutas de atención de violencias basadas en género ha migrado efectivamente su atención a canales virtuales y se han reportado, desde enero, 10 casos. Hay una alarma en el Valle por el subregistro de casos.

Las mujeres tienen menos acceso al sistema de salud. Solo 39% de las mujeres del Valle está afiliada, es cotizante o es beneficiaria de alguna entidad de  seguridad social en salud. La percepción de la precariedad frente a los sistemas de salud es alta. 43% de las mujeres encuestadas reporta como necesarias las medidas del gobierno frente al sistema de salud.

*Todas las cifras se presentan en porcentajes.

Este jueves 2 de abril a las 6:00 p.m. se realizará un conversatorio donde se publicarán las cifras de violencia:

live condiciones economicas

¿Qué hacer en la crisis por y para las mujeres?

Sabemos que en situaciones de ajuste económico las mujeres son las que más sufren por pérdida de empleo y precarización. También tenemos datos sobre la mayoría de mujeres en sectores informales o de las economías populares que harán que el impacto de la crisis sea diferenciado. En medio de la turbulencia, es necesario reconocer que las mujeres son un sector vulnerable que necesita medidas particulares. Por ello recomendamos estas tres alertas dirigidas a orientar políticas eficaces y diferenciadas en materia de género.

Alerta 1. La economía de cuidado. El sistema de cuidado está colapsado, por dentro y fuera de los hogares. Los gobiernos deben tomar medidas urgentes para proteger a las mujeres vinculadas con el sistema de cuidado en trabajos precarios (servicios domésticos, cuidado de enfermos, niños y personas de la tercera edad, mujeres vinculadas con el sector del cuidado corporal y la belleza, entre otras) y propiciar una distribución equitativa del trabajo de cuidado en casa. Esto implica:

– Tener datos sobre la economía informal, mayoritariamente femenina.

– Sensibilizar al sector formal de la carga de cuidado de sus trabajadoras e incentivar el trabajo de cuidado masculino.

– Generar alertas de crisis emocional derivada de la carga de trabajo.

Alerta 2. Espacio público seguro para las mujeres. La pandemia y sus medidas nos afectan de maneras diferentes. Mientras las capas medias pueden estar confinadas en sus casas, los estratos populares – más vulnerables por las coberturas del sistema de salud- no tienen estancias de cuarentena seguras, bien porque no pueden dejar de salir porque de sus salidas depende su sustento, o bien porque sus espacios hogareños están colapsados con estructuras familiares distintas a las que la norma de la cuarentena imagina(familias monoparentales, nucleares).

En ese sentido, los espacios públicos pueden ser espacios seguros para las mujeres de los estratos populares, si se toman las medidas adecuadas. Esto, además, las aleja de agresores frecuentes que actúan en los espacios hogareños. No podemos olvidar que las cuarentenas obligan a las mujeres y las niñas a convivir por largos periodos con sus victimarios.

Sin embargo, el uso del espacio público de forma diferenciada no debe reemplazar los planes de virtualización o accesibilidad alternativa de las rutas y procesos de denuncia y atención que las ciudades han previsto para la atención a las VBG. Es urgente que los canales de reporte y las redes de solidaridad de las mujeres sean múltiples, visibles y efectivos.

Alerta 3. Garantías de mínimo vital. En ciudades con hogares de mayoritaria jefatura femenina, es urgente pensar en estrategias diferenciadas para la garantía del acceso a la salud y el mínimo vital de las mujeres, que son, además, el grupo de mayor exclusión general frente al sistema de salud.  Los problemas de acceso son mayoritariamente femeninos, dada la informalidad del trabajo de las mujeres. Pensar el acceso a la salud en clave de género es vital. Si las mujeres están entregando el cuidado a las familias: ¿Cómo organizamos una atención en salud sensible a estas circunstancias?

Alerta 4. La solidaridad de las mujeres. Actualmente hay más de 20 iniciativas de apoyo a las mujeres vulnerables desarrolladas por redes sociales y organizaciones de base de Cali. Es importante apoyar estas iniciativas y promover su trabajo cruzado, alianzas y consolidación. Para conocer estas iniciativas, visite en redes OEM Colombia.

Más informes: Lina Buchely, Directora de OEM, observatorio.mujer.col@gmail.com

Fuente: https://www.icesi.edu.co/unicesi/todas-las-noticias/5916-condiciones-economicas-de-las-mujeres-en-tiempos-de-una-pandemia

Condiciones económicas de las mujeres en tiempos de una pandemia2020-06-30T15:36:38-05:00
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