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Voces situadas 12 ¿Quién cuida a la cuidadora? Capitalismo, reproducción y cuarentena

En las últimas décadas, el fenómeno migratorio se ha ido feminizando. A diferencia de la migración masculina, la de las mujeres afecta a las cadenas de cuidados: el éxodo transnacional —a países vecinos o a otros continentes—, para encontrar mejores condiciones laborales y poder ayudar al sostenimiento de la vida en sus hogares de origen, implica que las mujeres se alejen de los familiares a los que cuidaban —hijos e hijas, padres y madres, personas enfermas, etc.—, con quienes no tienen posibilidad de reagruparse, generándose un déficit de cuidados que asumen otras mujeres, sea de forma remunerada o no. Tanto la cadena de vulneración de derechos sobre estas personas como las diferencias Norte y Sur llegan hasta los parajes más remotos.

¿Quién cuida a las cuidadoras? Capitalismo, reproducción y cuarentena es una propuesta de reflexión a partir de una conversación abierta acerca de las luchas concretas del trabajo doméstico en el contexto capitalista, visibilizadas y agravadas por la emergencia sanitaria de la COVID-19.

El diálogo entre la escritora y activista feminista Silvia Federici y las activistas en defensa de los derechos y la dignidad de las trabajadoras domésticas Eda Luna, Claribed Palacio, Lyudmila Montoya y Rafaela Pimentel  se centrará en la inexistente conciliación entre dos formas de trabajo: producción y reproducción. En este sentido, se manifiesta una doble situación de explotación y violencia como consecuencia de la falta de reconocimiento del auténtico valor de los cuidados implícita en la estructura social. En el encuentro se hará énfasis en dicha labor y en los derechos de las cuidadoras desde lógicas alternativas al capitalismo.

Participantes

Silvia Federici. Escritora, profesora y activista feminista italoestadounidense. Fue una de las impulsoras de las campañas que comenzaron a reivindicar un salario para el trabajo doméstico realizado por las mujeres como demanda de la economía feminista. Trabajó durante varios años como profesora en Nigeria y es profesora emérita de la Universidad Hofstra en Nueva York. Ambas trayectorias convergen en dos de sus obras más conocidas: Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria (2004) y Revolución en punto cero: trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas (2013).

Eda Luna. Estudiante de la Licenciatura en Trabajo Social en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. En 2015 entra en contacto con la Red de Trabajadoras Domésticas a través de un proyecto en conexión con el Centro de Estudios de la Mujer – Honduras (CEM-H) y financiado por la agencia de cooperación Brücke-Le pont. Desde entonces, forma parte de la Comisión Política de la Red de Trabajadoras Domésticas impulsando programas de formación y creando iniciativas económicas en las que las mujeres que realizan trabajo doméstico remunerado puedan concretar su vida a nivel individual y colectivo.  También es conductora del programa de radio Ni gatas, ni nachas. Trabajadoras domésticas!

Claribed Palacio. Presidenta de la Unión de Trabajadoras Afrocolombianas del Servicio Doméstico (UTRASD), un sindicato de lideresas unidas desde 2013 para promover y exigir los derechos laborales y humanos de las trabajadoras domésticas en todo el país colombiano. En marzo de 2018 participaron en la Conferencia Global de Trabajadores Africanos en Londres con el apoyo del Programa de Inclusión para la Paz de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Organismo de las Naciones Unidas para la Migración (OIM).

Lyudmila Montoya. Militante de Trabajadoras No Domesticadas de Bilbao (TND) desde su conformación. Nacida en Nicaragua, llegó al País Vasco hace 14 años y estuvo empleada en trabajos de hogar y cuidados durante seis años. Logró homologar sus estudios de ingeniería informática, pero las dificultades para lograr un empleo acorde con su preparación le llevan a combinar diferentes trabajos, con jornadas parciales o completas. Participa como activista en diferentes espacios sociales, asesorando y acompañando a mujeres migradas (prácticamente todas trabajadoras de hogar y cuidados) en sus procesos de homologación de estudios, nacionalidad y regularización.

Rafaela Pimentel. Activista del ámbito del feminismo y del trabajo doméstico, ha sido galardonada con el premio Avanzadoras 2018. Comenzó a participar en movimientos feministas y de mujeres en su país, República Dominicana, y continuó con el activismo en España, donde llegó en el año 1992. En la actualidad, forma parte de Territorio Doméstico, colectivo en el que se organizan empleadas de hogar para reivindicar sus derechos. Es también activista de la Coordinadora Feminista 8M.

 

Fuente: https://www.museoreinasofia.es/actividades/voces-situadas-12

Voces situadas 12 ¿Quién cuida a la cuidadora? Capitalismo, reproducción y cuarentena2020-05-26T10:52:09-05:00

Covid – 19, Brecha de género en el mercado laboral

Conscientes de la importancia de la información estadística en la actual coyuntura, el DANE y el Departamento de @JaverianaEcon presentan un informe sobre los posibles impactos del #COVIDー19 en las brechas de género del mercado laboral en Colombia

Covid – 19, Brecha de género en el mercado laboral2020-04-23T21:20:59-05:00

Violencias basadas en género y Covid-19

SOBRE LAS VIOLENCIAS BASADAS EN GÉNERO

El confinamiento ocasionado por el COVID-19, ha dejado en evidencia las desigualdades y los grandes problemas sociales a los que se enfrenta el país y el mundo actualmente. Una de las principales cuestiones que afectan a las mujeres tiene que ver con los efectos de las violencias basadas en género, que se han amplificado en esta situación de emergencia y cuya atención resulta prioritaria para garantizar el bienestar y la vida de las mujeres.

Violencias basadas en género y Covid-192020-04-23T21:21:45-05:00

OEM en el COVID: Equidad de género en tiempos de crisis

Las mujeres del Valle son más vulnerables dentro de la crisis.

 

Cuatro datos de la encuesta OEM 2019 así lo demuestran:

 

 Las mujeres del Valle tienen trabajos más precarios. El 65,2% de las mujeres tiene situaciones precarias de trabajo. El 27,3 trabaja en su casa sin recibir ingresos fijos, el 20,6%  realiza actividades ocasionales para generar ingresos y el 17,3% reporta ser trabajadora independiente. Ninguna de estas mujeres cuenta con cobertura de seguridad social.

Las mujeres del Valle realizan siete veces más trabajo de cuidado que sus pares hombres. Durante el confinamiento las casas estarán más pobladas y el trabajo de cuidado se incrementará. Esto implica que las mujeres vivirán, en términos de carga de trabajo, el doble de la cuarentena que sus parejas varones.

 La cuarentena dispara el riesgo de violencias basadas en género y su impunidad. El 46,7% de las mujeres del Valle reporta inseguridad en su hogar. La cuarentena obligará a las mujeres y las niñas a convivir por largos periodos con sus victimarios.

Las mujeres tenemos menos acceso al sistema de salud. Solo 39% de las mujeres encuestadas del Valle reporta que está afiliada, es cotizante o es beneficiaria de alguna entidad de seguridad social en Salud”

*Todas las cifras se presentan en porcentajes.

¿Qué hacer en la crisis por y para las mujeres?

Alerta 1. La economía de cuidado. Esta crisis ha hecho visible la importancia del trabajo de cuidado y ha incrementado su demanda.  Pronto el sistema de cuidado, remunerado y no remunerado, estará colapsado. Los gobiernos deben tomar medidas urgentes para proteger a las mujeres vinculadas con el sistema de cuidado en trabajos precarios (servicios domésticos, cuidado de enfermos, niños y personas de la tercera edad, mujeres vinculadas con el sector del cuidado corporal y la belleza, entre otras) y propiciar una distribución equitativa del trabajo de cuidado en casa. Esto implica:

– Tener datos sobre la economía informal, mayoritariamente femenina.

– Sensibilizar al sector formal de la carga de cuidado de sus trabajadoras e incentivar el trabajo de cuidado masculino.

– Generar alertas de crisis emocional derivada de la carga de trabajo.

– Hacer alertas frente al sistema formal en salud, que debe prestar especial atención a las cuidadoras remuneradas (médicas, enfermeras, terapeutas respiratorias, aseadoras, trabajadoras sociales, psicólogas) que se encuentran haciendo doble trabajo de cuidado, en casa y en las Instituciones.

Alerta 2. Espacio público seguro para las mujeres. La pandemia y sus medidas nos afectan de maneras diferentes. Mientras las mujeres de capas medias pueden estar confinadas en sus casas, muchas de los sectores populares se ven obligadas a salir para garantizar su sustento diario.   Además, sus espacios hogareños suelen estar más densamente poblados y con dotación deficiente para garantizar la salud física y mental de sus habitantes.

En ese sentido, los espacios públicos pueden convertirse en espacios seguros para las mujeres de los estratos populares, si se toman las medidas adecuadas. Esto, además, las aleja de agresores frecuentes que actúan en los espacios hogareño.

Alerta 3. Garantías de mínimo vital. En ciudades con hogares de mayoritaria jefatura femenina, es urgente pensar en estrategias diferenciadas para garantizar el acceso a la salud y el mínimo vital de las mujeres que son, además, el grupo de mayor exclusión general frente al sistema de salud.

Alerta 4. La solidaridad de las mujeres. Actualmente hay más de 20 iniciativas de apoyo a las mujeres vulnerables desarrolladas por redes sociales y organizaciones de base de Cali. Es importante apoyar estas iniciativas y promover su trabajo cruzado, alianzas y consolidación. Para conocer estas iniciativas, visite en redes OEM Colombia.

OEM en el COVID: Equidad de género en tiempos de crisis2020-04-02T20:51:57-05:00

Aislamiento por covid-19 podría aumentar violencia intrafamiliar: ONG

Teniendo en cuenta que en Colombia 3 de cada 10 mujeres reportaron haber sido víctimas de violencia física por parte de su pareja o su expareja, según la última Encuesta Nacional de Demografía y Salud, varias organizaciones han alertado que si bien la cuarentena obligatoria que vive el país por el coronavirus es importante para frenar la expansión de la enfermedad, podría intensificar ataques contra mujeres víctimas de violencia intrafamiliar y doméstica.

“El aislamiento produce tensiones en el hogar, implica el manejo de nuevas situaciones altamente estresantes, algunas de estas relacionadas con pérdida de fuentes de ingreso, así como con la limitación en las posibilidades de contacto social, y aumento en la carga de trabajo en la casa”, explicó Ana Güezmes, representante de ONU Mujeres en Colombia.

Para Catalina Calderón, representante de Women’s Equality Center para Latinoamérica y el Caribe, esto significa que muy posiblemente “se van a exacerbar los casos que ya venían existiendo, y van a explotar aquellos casos de amenaza permanente”.

Además, en el aislamiento, las mujeres pueden enfrentarse a obstáculos para buscar ayuda, huir o acceder a la respuesta institucional, “y el impacto económico de la pandemia también puede generar barreras adicionales en dejar a una pareja debido a la dependencia económica”, dijo Güezmes.

Por eso, para ambas expertas es necesario que las autoridades fortalezcan la atención a las mujeres en esta situación. Y desde el Gobierno y las autoridades locales ya se han reforzado las líneas para tomar cartas en el asunto.

Desde Presidencia recordaron que la línea de orientación 155 seguirá funcionando a nivel nacional. Además, el Gobierno expidió un decreto para garantizar la prestación ininterrumpida de servicio de las comisarías de familia, pero de forma no presencial –reduciendo riesgos de contagios–. Para ello, los alcaldes deberán disponer medios telefónicos y virtuales para que las comisarías brinden orientación psicosocial, asesoría jurídica y realicen virtualmente audiencias, notificaciones y citaciones.

Además, las comisarías seguirán sirviendo como policía judicial, con apoyo de la Fiscalía, en los casos que sean necesarios.

En Bogotá, por su parte, la Secretaría de la Mujer explicó que habilitaron líneas de atención y orientación legal y psicológica por cada localidad. Los números pueden consultarse en las redes sociales de la entidad. Igualmente, las mujeres pueden acudir a la Línea Púrpura a través del número gratuito 018000 112 137 o escribir al WhatsApp 300 755 1846.

Sin embargo, desde la Secretaría indicaron que estas líneas son de asesoría, pero no son líneas de emergencia, por lo que si la mujer o cualquier persona está en una situación en la que su vida peligre, debe llamar al 123 de la Policía.

De otro lado, en otras ciudades están los siguientes métodos: en Medellín, la línea 123; en Cali, 350 803 2031 y 310 516 2760; Villavicencio, el teléfono 316 742 6938; Popayán, 321 496 5015. Además, organizaciones sociales como Sisma Mujer han puesto a disposición el número 315 894 2140 para brindar apoyo psicojurídico gratuito.

Otras medidas

Además de disponer de líneas de atención, ONU Mujeres y Women’s Link Worldwide indicaron que hay otras medidas importantes, desde asegurar que las mujeres reciban toda la información necesaria hasta poner a su disposición medicamentos anticonceptivos e incluso contraceptivos, para quienes son víctimas de violencia sexual.

Calderón indicó que se debería asegurar hogares de paso para mujeres víctimas de violencia doméstica y sexual, incrementar la capacidad de atención y respuesta inmediata de las autoridades cuando se presenten denuncias y asegurar medios de envío a domicilio de anticonceptivos, incluyendo la pastilla del día después, e inclusive de abortivos si se cumplen las condiciones para una interrupción voluntaria del embarazo.

Por su parte, Güezmes resaltó la importancia de tomar en cuenta las circunstancias de aislamiento en la difusión de información para denunciar la violencia de género, a través, por ejemplo, de mensajes de texto, botones de pánico, páginas de internet u otros medios que no pongan en riesgo a la mujer al ser vista o escuchada por sus victimarios. Y añadió que se pueden establecer mecanismos para activar rutas institucionales de atención en coordinación con actores comunitarios a los que las mujeres puedan ir en poco tiempo, como farmacias o supermercados.

Otras razones de vulnerabilidad en el aislamiento

De otro lado, además del riesgo de violencia de género que se incrementa en el confinamiento por el coronavirus, desde ONU Mujeres Colombia dijeron que hay otras vulnerabilidades que afectan especialmente a mujeres.

“Cuando los sistemas sanitarios están al límite de su capacidad por los esfuerzos para contener una epidemia, las responsabilidades de cuidados recaen mayoritariamente en las mujeres, quienes, por lo general, tienen la responsabilidad de atender a familiares enfermos y personas mayores”, explicó la representante de ONU Mujeres en Colombia.

 

Además, dijo, la capacidad de las mujeres para conseguir sus medios de vida se ve altamente afectada por la epidemia. Por ejemplo, las trabajadoras informales tienen múltiples barreras de acceso a modalidades de teletrabajo o formas de generar ingresos desde el hogar, también es el caso de mujeres que trabajan como empleadas domésticas, que ya no podrían salir de sus casas para desplazarse a las demás casas en las que trabajan.

“Esto se traduce en la pérdida de empleo, que afectará principalmente a aquellos en situación de temporalidad o informalidad. Además, el empleo y los servicios de cuidados se verán afectados para trabajadoras domésticas, por lo cual es importante valorar sus necesidades específicas”, concluyó Güezmes.

 

Fuente: https://www.eltiempo.com/justicia/servicios/coronavirus-que-hacer-si-es-victima-de-violencia-de-genero-en-aislamiento-475600

Aislamiento por covid-19 podría aumentar violencia intrafamiliar: ONG2020-05-26T11:06:37-05:00

MEMORANDO

ASUNTO: INVITACIÓN COLECTIVA PARA LA ATENCIÓN DE LA ECONOMÍA DEL CUIDADO, EN PREVENCIÓN Y ATENCIÓN A LAS VIOLENCIAS DE GÉNERO

 

Fecha: 16 de marzo de 2020

En el marco de la declaratoria de emergencia sanitaria y puesta en marcha de las medidas para contener la pandemia del coronavirus (COVID-19), dentro de las que se encuentra el asilamiento preventivo, desde la Vicepresidencia de la República y la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, queremos hacer un llamado a la ciudadanía en general con el propósito de prevenir las violencias contra las mujeres :

 

1. El cuidado de niños, niñas , personas enfermas, personas con discapacidad y personas mayores , se debe de realizar en un ejercicio de corresponsabilidad que involucre a todo el hogar, no solo a las mujeres.

 

2. Para el desarrollo de las actividades y funciones en el Hogar, desde el Gobierno proponemos se hagan reuniones por parte de los grupos familiares para distribuirse equitativamente las tareas del cuidado entre todos sus integrantes hombres y mujeres tales como la alimentación, la limpieza y organización de las casas, el cuidado de la ropa y las gestiones propias del hogar como el pago de cuentas, las compras e incluso el cuidado de las mascotas entre otros.

 

3. Invitamos al sector privado y a la comunidad a buscar alternativas que contribuyan a la redistribución de las tareas del cuidado en los hogares y las empresas.

 

4. Para los procesos de atención a mujeres victimas de violencia, la línea 155 esta en completa disposición para que la ciudadanía se comunique en casos de violencias contra la mujer. El equipo humano de la línea esta dispuesto a contener, apoyar psicológicamente y activar las rutas necesarias para atender de manera adecuada y personalizada cada caso.

 

Las instituciones que hacen parte de la ruta de atención tienen la responsabilidad de reforzar la respuesta inmediata en casos de violencia contra la mujer. Desde la Vicepresidencia de la República y la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, acompañaremos a las administraciones departamentales y municipales en la implementación de un plan de contingencia para garantizar una respuesta inmediata y efectiva en las Comisarías de Familia. Además, debemos reforzar el seguimiento a cada una de las víctimas a las que se les haya decretado una medida de protección en los últimos dos meses. Las organizaciones sociales de mujeres son aliadas estratégicas en los territorios para invitar a la ciudadanía a asumir con responsabilidad las acciones y procedimientos recomendados para evitar la propagación del COVID-19.

 

Cordialmente,

 

VICEPRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA
CONSEJERÍA PRESIDENCIAL PARA LA EQUIDAD DE LA MUJER

MEMORANDO2020-03-23T12:18:57-05:00

Comité de Expertas solicita la incorporación de la perspectiva de género en las medidas que se tomen para la mitigación del COVID-19 y el reforzamiento de acciones para la prevención y atención de la violencia de género

Comité de Expertas solicita la incorporación de la perspectiva de género en las medidas que se tomen para la mitigación del COVID-19 y el reforzamiento de acciones para la prevención y atención de la violencia de género

Washington DC, 18 de marzo de 2020. El Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI), hace notar que muchas de las medidas que se están tomando para mitigar las consecuencias del COVID-19 pueden tener un efecto desproporcionado en relación con las mujeres y las niñas, y, en algunos casos, pueden exacerbar la violencia en su contra. En este sentido, el Comité desea destacar algunas medidas que son necesarias para coadyuvar en la prevención y atención de la violencia contra las mujeres y las niñas durante esta etapa.

 

a.    Las cuarentenas como medios que obligan a las mujeres y niñas a convivir por largos periodos con sus victimarios

El Comité hace notar que un porcentaje muy alto de las mujeres y niñas en la región son violentadas por sus parejas, sus familiares o por las personas con las que conviven cotidianamente. En este sentido, el aislamiento forzoso que conllevan las cuarentenas enfrenta a las mujeres a un riesgo muy alto de que se extreme la violencia en su contra al convivir tiempo completo con sus victimarios, así como que las y los niños y otras personas vulnerables se expongan a la misma de forma directa o indirecta.

Por ello, el Comité solicita a los Estados que lleven a cabo todas las medidas necesarias para prevenir esta situación, entre las que destacan:

i) El establecimiento de albergues y refugios dignos en los que las mujeres, sus hijas e hijos, las y los adultos mayores y cualquier otra persona en riesgo de vivir violencia puedan acceder durante las cuarentenas que sean establecidas para la mitigación del COVID-19;
ii) se faciliten y se difundan estratégicamente los medios para denunciar la violencia de género, a través, por ejemplo, de mensajes de texto, de páginas de internet o de estrategias en las farmacias, supermercados o cualquier otro establecimiento  a los que sí se pueda acceder en caso de cuarentena o de cualquier otro medio que no ponga en riesgo a la mujer al ser vista o escuchada por sus victimarios;
iii) se establezcan células de reacción inmediata para atender eficazmente las denuncias y los casos de violencia de género;
iv) se fortalezcan las medidas de protección para las mujeres y niñas en riesgo;
v) se evite la venta de alcohol, drogas, armas  y cualquier otro detonante de la violencia de género durante los periodos de aislamiento;
vi) se mantengan activas todas las acciones y servicios necesarios para prevenir, atender, juzgar y sancionar la violencia contra las mujeres y las niñas.

 

b.    El cuidado de las personas adultas mayores, de las hijas e hijos, de personas enfermas y de otras personas vulnerables y las labores domésticas

El Comité hace notar que las mujeres son las que generalmente están a cargo de las labores domésticas y del cuidado de las niñas y los niños, de las personas adultas mayores, de las personas enfermas, de las personas con alguna discapacidad y de cualquier otra persona que se encuentre afectada por alguna vulnerabilidad.

Por ello, el Comité solicita a los Estados que lleven a cabo todas las medidas para atender esta situación, entre las que destacan:

i)    Facilitar al personal femenino que está a cargo en farmacias, clínicas y hospitales o en la atención de comercios necesarios para abastecer bienes esenciales o en cualquier otro establecimiento o servicio prioritario que requiera de su servicio activo en periodos de cuarentena, el acceso por sí mismas o a través de terceras personas de manera digna y segura al cuidado de las personas bajo su cargo y a la satisfacción de las labores domésticas a través de la creación de políticas afirmativas de acuerdo a sus necesidades específicas;
ii) establecer medidas para el cuidado de las personas que se encuentren a cargo de las personas infectadas por el COVID-19;
iii) contar con políticas dentro de las empresas, instituciones y organizaciones para que las mujeres y los hombres puedan hacerse cargo de sus hijas e hijos a partir del cierre de escuelas sin que esto les afecte ninguna de sus prestaciones o derechos laborales;
iv) que quienes tengan a cargo el cuidado de otras personas y ese cuidado se vea afectado por la emisión de políticas sanitarias puedan contar con políticas flexibles para atenderles sin que esto afecte su estabilidad en el empleo o sus prestaciones laborales;
v) que, en caso de que se decrete una cuarentena generalizada, se generen planes de contingencia para que las labores que realizan las mujeres y hombres que tienen a cargo el cuidado de otras personas puedan ser subsumidos por otras personas u otros medios sin que esto afecte su ingreso o sus derechos laborales;
vi) que se asegure el cuidado de las personas que no han podido ser atendidas por quienes están a su cargo por la imposición de restricciones a la movilidad u otras relacionadas con las medidas tomadas para la prevención del COVID-19.

 

c.    Acceso universal a la salud y a la vida digna

El Comité recuerda que las mujeres y las niñas tienen menos acceso a prestaciones de seguridad social y a condiciones de vida digna por la discriminación estructural a la que se encuentran sujetas en los centros de trabajo, por el trabajo que realizan en la informalidad y por el tipo de actividades históricamente designadas a las mujeres. Aunado a ello, existen muchas mujeres que no pueden acceder a la salud por su condición de discapacidad, migrantes, refugiadas, adultas mayores, o por pertenecer a grupos históricamente discriminados, entre otras categorías.

En este sentido, el Comité solicita que se lleven a cabo medidas para que, sin importar las condiciones laborales, estatus migratorio o cualquier otra categoría, las mujeres y las niñas puedan acceder a los servicios de salud y sean atendidas de manera integral, sin que esto afecte el disfrute de cualquier otro derecho humano o sin que sea considerado para acciones de deportación o alguna otra que les impida, por miedo, atender su salud.

El Comité solicita que se generen esquemas de pagos únicos por causa de fuerza mayor en las instituciones, organizaciones y empresas que no formen parte del salario cotidiano para que las familias puedan enfrentar el aislamiento sin que se vean afectados sus derechos mínimos a la alimentación, a la salud y a la vida digna, entre otros; así como subsidios por parte de los gobiernos para las mujeres y hombres que trabajan en la informalidad o que su sustento dependa de la reactivación de la economía.

Finalmente, el Comité solicita que todas estas medidas y las que se tomen para asegurar los derechos de la población en general y de las mujeres y las niñas en particular sean del conocimiento de toda la población de tal forma que no se discrimine en su implementación.

 

FUENTE: El Comité de Expertas es el órgano técnico del MESECVI responsable del análisis y evaluación del proceso de implementación de la Convención de Belém do Pará. Está integrado por Expertas independientes, designadas por cada uno de los Estados Parte entre sus nacionales, quienes ejercen sus funciones a título personal.

Comité de Expertas solicita la incorporación de la perspectiva de género en las medidas que se tomen para la mitigación del COVID-19 y el reforzamiento de acciones para la prevención y atención de la violencia de género2020-03-23T12:13:09-05:00

La quinta celebración del Ranking Par: Así va la equidad de género en los sectores empresariales de Colombia y Valle del Cauca 

La quinta celebración del Ranking Par:

Así va la equidad de género en los sectores empresariales de Colombia y Valle del Cauca

 

La ONG internacional Aequales celebró este pasado jueves 29 de agosto la quinta versión de su medición sobre equidad de género en las empresas colombianas. Este año, Cali tuvo la oportunidad de ser la ciudad promotora del evento.

 

El día jueves 29 de agosto de este año, la ONG Aequales ‒organización enfocada en promover la equidad de género en el ámbito laboral‒  llevó a cabo el evento de premiación Ranking Par. El Ranking Par es una de las líneas de trabajo de Aequales, la cual consiste en la medición de los avances en equidad de género, particularmente en materia laboral y derechos laborales. El evento de premiación consiste, de este modo, en reconocer la labor de las empresas en lo relacionado a la defensa y la promoción de la equidad de género. La celebración de esta quinta versión de la medición del Ranking Par, tuvo lugar, por primera vez, en la ciudad de Cali.

El Observatorio de Equidad para las Mujeres hizo la sistematización, el análisis y la presentación de los resultados de esta quinta encuesta implementada por la ONG. En la medición participaron 16 empresas vallecaucanas que corresponden al 6,2% del total de la muestra a nivel nacional, de las cuales cinco fueron premiadas por sobresalir en la implementación de políticas y de prácticas laborales que promueven la equidad de género. La empresa seleccionada con mejor prácticas organizacionales fue la empresa caleña dedicada a la asesoría comercial y gestión humana, Eficacia.

Sin embargo, más allá de los premios, hay algunas cifras de las que se hicieron mención en el evento y que, asimismo, el Observatorio considera pertinente publicar aquí. Entre las cifras que más llaman la atención y permite hacer un diagnóstico de cómo está el sector empresarial vallecaucano en lo referente a la equidad de género, está el hecho de que entre las empresas del Valle del Cauca que participaron en la encuesta, hay tan solo un 33% de participación femenina en los cargos y áreas directivas de las mismas. En un porcentaje similar (30%) se encuentra la cantidad de empresas vallecaucanas que poseen e implementan protocolos y políticas de equidad de género; mientras que la muestra nacional llega a 50% de las empresas.

En términos de trabajo de cuidado, aunque las empresas poseen protocolos y planes de trabajo de incorporación para las mujeres en los ambientes organizacionales corporativos, no tienen políticas que se dediquen a la distribución del trabajo de cuidado y a la formación de masculinidades responsables respecto a ese trabajo de cuidado. De esta información se desprenden dos puntos importantes: En primer lugar, hay muy pocas empresas que otorgan una licencia de paternidad extendida, 81,3% de las empresas no cuentan con días adicionales a los dictados por la ley y tan solo el 18,8% ofrecen entre 1 a 5 días adicionales. Por otro lado, ninguna de las empresas ofrece algún tipo de curso o taller que ponga en debate y cuestione las funciones del hombre en el trabajo de cuidado. Factor imprescindible si lo que se busca es igualar las cargas del trabajo no remunerado referente, en este caso en particular, a lo relacionado con el trabajo de cuidado y crianza que suele atribuírsele únicamente a la madre.

Pasando a otras problemáticas, el Observatorio presento las cifras relacionadas con el acoso sexual y la inclusión de sexualidades diversas en ámbitos laborales. Al respecto, muy pocas empresas tienen protocolos de seguimiento para el acoso sexual, ni para mujeres ni para sexualidades diversas.  Si se mide de acuerdo al tamaño de la empresa, el 33,3% de las empresas pequeñas (llegan hasta los 200 empleados) poseen un protocolo contra el acoso sexual; en cuanto a las empresas medianas (entre 201 y 1.000 empleados) todas poseen tal protocolo; y las grandes empresas (más de 1.000 empleados) el 62,5% poseen protocolos contra el acoso sexual.  En adición a ello, solo el 6,3% de las empresas encuestadas incluyen la opción otros o eliminan la opción género en sus formularios de solicitud de empleo y ninguna empresa ofrece charlas o talleres sobre sexualidades diversas y LGBTI.

Así, el evento resultó ser tanto un reconocimiento a las iniciativas empresariales por incluir e impulsar cada vez más fuerte en sus ambientes laborales la equidad de género, como también una muestra de los aún inmensos vacíos existentes y los retos a futuro que se deben proponer para continuar avanzando.

 

 

La quinta celebración del Ranking Par: Así va la equidad de género en los sectores empresariales de Colombia y Valle del Cauca 2019-09-05T12:12:27-05:00

Candidatos a la Alcaldía de Cali votaron por la Equidad de Género 

Candidatos a la Alcaldía de Cali votaron por la Equidad de Género 

Santiago de Cali, agosto 6 de 2019.
En una simbólica y atípica  votación, luciendo camisetas moradas con un “#MiVotoEsPorLasMujeres”,  8 de los 9  candidatos a la Alcaldía de Cali firmaron su compromiso para trabajar por una Cali más equitativa e inclusiva, que permita visibilizar a la mujer en todas las áreas.
El epicentro de esta especial votación, fue el hotel Spiwark, al norte de la capital vallecaucana.
Uno a uno,  Francined Cano, Alexander Durán, Alejandro Eder, Michel Maya, Jorge Iván Ospina, Danis Rentería y Fernando Toloza, pasaron a la urna dispuesta por directivas del Observatorio para la Equidad de las Mujeres, OEM, de la Universidad Icesi. Allí, de manera simbólica, se  comprometieron con la equidad e institucionalidad de género, lucha contra las violencias, el compromiso presupuestal, el desarrollo económico, la participación pública y la continuidad y la transversalidad en programas de mujer y género en la ciudad.
Así, el OEM será el custodio de los compromisos de los candidatos por una Cali más equitativa.
Candidatos a la Alcaldía de Cali votaron por la Equidad de Género 2019-08-08T10:51:27-05:00

Apuestas de la ciudad en equidad de género

Apuesta de ciudad en equidad (descargar pdf aquí)

Cali y el Valle del Cauca son pioneras nacionales en la construcción de políticas de género, tanto desde la institucionalidad como desde el sector empresarial. Desde hace varios años el sector privado, el sector público y la academia han hecho una apuesta sostenida por la equidad de género en la región que mejore la vida de la mujer vallecaucana. Pese a ello, la situación de las mujeres en ciudades como Cali es bastante crítica. Los recientes datos de la encuesta OEM 2018, realizada por el Centro Nacional de Consultoría a 1507 mujeres de Cali, Buenaventura, Jamundí y Yumbo muestran patrones preocupantes en la equidad de género. Este documento sintetiza los principales hallazgos de dicha encuesta.

Apuestas de la ciudad en equidad de género2019-08-08T10:12:25-05:00
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